A 11 años del Ni Una Menos, Chaco suma 130 casos de femicidios
Los escenarios cambiaron a lo largo de este tiempo en cuanto a la visibilización de las violencias contra las mujeres, las medidas aplicadas desde el Estado, la mirada de la sociedad sobre esta problemática, entre otros aspectos. A la vez, año a año, los femicidios siguen existiendo. No son solo números, son vidas de niñas, adolescentes y mujeres arrebatadas por la violencia.

Desde 2015, el 3 de junio es tomado como una fecha de lucha contra la violencia de género, reiterando el pedido de mayores políticas de Estado para revertir este flagelo. Hoy, 11 años después, la provincia y el país se siguen conmocionando por la muerte de niñas, adolescentes y mujeres en manos de hombres.
El primer Ni Una Menos surgió ante la movilización de cientos de personas en distintos puntos del país ante el escalofriante femicidio de Chiara Páez: la adolescente tenía 14 años, estaba embarazada y fue asesinada por su novio, quien en ese entonces tenía 16 años. Su cuerpo fue encontrado enterrado en el patio de los abuelos del agresor, en la localidad de Rufino, Santa Fe. De forma similar, en la actualidad la sociedad argentina lamenta la muerte de Agostina Vega, de la misma edad, en la provincia de Córdoba.
Los escenarios cambiaron en estos 11 años en cuanto a la visibilización de las violencias contra las mujeres, las medidas aplicadas desde el Estado, la mirada de la sociedad al respecto, entre otros aspectos. A la vez, año a año, las muertes violentas de mujeres siguen existiendo.

11 AÑOS, 130 FEMICIDIOS EN LA PROVINCIA
Según datos del Centro Judicial de Género de Chaco, desde 2014 y hasta 2026 se contabilizaron 130 casos de femicidios y muertes violentas de mujeres. Los casos dejaron un total de 142 víctimas, sumando a víctimas vinculadas. El informe incluye aquellos crimenes que fueron caratulados formalmente como femicidios por la Justicia.
En lo que va de este año, en Chaco tres mujeres murieron en contextos de violencia de género.
El más reciente es el femicidio de Graciela López, asesinada por su expareja y padre de uno de sus hijos, Luciano Etudie. El agresor es cabo de la Policía provincial; la secuestró y mantuvo cautiva por horas. Terminó con su vida el mediodía del 5 de mayo en el Paraje Tres Bocas de Puerto Vilelas.
A este crimen se sumó el homicidio del padre de Etudie, asesinado por el cabo horas antes. Hasta el momento, se presume que el hombre tomó conocimiento de los planes de su hijo e intentó persuadirlo.
A este doble crimen se suma el doble femicidio ocurrido en Quitilipi el 7 de marzo de este año. Marcela Frías, de 37 años, y su hija Diana Yerlín Gómez, de 17, fueron asesinadas por David Ojeda. El hombre era expareja de Marcela.

3205 VÍCTIMAS, 1 FEMICIDIO CADA 30 HORAS
Desde el Observatorio de las Violencias de Género "Ahora Que Sí Nos Ven", en colaboración con la Universidad Nacional del Delta, se dio a conocer un informe que muestra el panorama de la problemática de la violencia de género en todo el país desde el primer Ni Una Menos. Las cifras surgen del análisis de medios gráficos y digitales.
Los datos suman 3205 víctimas letales de violencia de género desde el 3 de junio de 2015, lo que estadísticamente representa que existe 1 femicidio cada 30 horas en Argentina.
De ese número total, 3144 fueron femicidios directos y vinculados, 46 transfemicidios y travesticidios y 15 instigaciones al suicidio. Al menos 2714 niños quedaron huérfanos a raíz de estos crímenes.
Los datos también reiteran contextos similares: los agresores, en su mayoría, son personas cercanas a la víctima (el 85% pertenecía al círculo íntimo o era conocido) y el lugar más inseguro era el espacio donde vivían (el 63% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima o compartida con el agresor).
La actuación del Estado y la Justicia también se ve reflejada en estadísticas: el 17% de las víctimas había realizado denuncias y el 10% tenía medidas de protección.
Solo en lo que va de 2026, son al menos 100 los casos registrados a nivel nacional. En la última semana, se conocieron tres: al caso de Agostina, se sumó el de Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, en Misiones, y el de Noelia Carolina Romero, de 30 años, en la provincia de Buenos Aires.

LAS VIDAS DETRÁS DE LOS NÚMEROS
El registro de datos no busca deshumanizar a quienes fueron hijas, hermanas, madres, amigas y cuya vida terminó en manos de sus victimarios. El recuento iniciado desde el primer Ni Una Menos buscó reflejar una realidad innegable: la violencia de género mata. Los femicidios atraviesan edades, lugar de origen, situación social, y determinan un fenómeno social que debe ser mirado desde el Estado con políticas de prevención, acción y sanción. Hoy más que nunca, no se debe mirar para otro lado hasta que no haya ni una menos.

