Tragedia y saqueo: una avioneta de caudales cayó y vecinos robaron US$ 2 millones
El accidente dejó un muerto y heridos cerca del aeropuerto. Vecinos saquearon parte del dinero y ahora hay allanamientos y denuncias contra policías.

El sábado por la tarde, una avioneta contratada por Prosegur para trasladar caudales desde Ciudad del Este hacia Asunción cayó a escasos metros de la pista del Aeropuerto Guaraní, en Minga Guazú. El siniestro se cobró la vida del piloto Fernando Noldin y dejó además a tres personas con heridas de extrema gravedad.
Según informó oficialmente la empresa, la aeronave transportaba 5 millones de dólares y 15 millones de reales. En los minutos posteriores al impacto, antes de que se montara el operativo de seguridad, pobladores de la zona ingresaron al lugar y comenzaron a llevarse parte de las sacas de dinero que habían quedado esparcidas entre los restos.
De acuerdo con datos policiales, los primeros intervinientes habrían demorado unos quince minutos en llegar. Ese lapso fue suficiente para que parte del cargamento desapareciera. Aunque el domingo se recuperaron unas treinta bolsas, el rastro de una porción importante del dinero se perdió.
EL FALTANTE SE CONOCIÓ EL MARTES
Recién este martes, Prosegur confirmó el faltante de cerca de 2 millones de dólares. A partir de esa confirmación, la Policía Nacional del Paraguay y la Fiscalía intensificaron los allanamientos en la zona para intentar recuperar el dinero y contener un clima que se volvió cada vez más tenso.
El comisario Carlos Duré, jefe del Departamento de Cooperación Policial Internacional, explicó en declaraciones radiales que los investigadores trabajan con pistas surgidas de grupos de WhatsApp donde algunos vecinos habrían comentado cómo y cuánto dinero recogieron del lugar del accidente. Según detalló, ya tendrían identificadas al menos seis personas como presuntos autores principales del saqueo, quienes incluso habrían utilizado vehículos para retirar las bolsas con mayor cantidad de efectivo.
DENUNCIAS Y TEMOR EN EL BARRIO
La tragedia derivó además en denuncias contra agentes policiales por supuestos "aprietes" a testigos. Una pareja afirmó que uniformados se presentaron en su vivienda para presionarlos en busca del dinero. El caso quedó bajo análisis de Asuntos Internos.
En paralelo, bandas criminales de la frontera comenzaron a merodear el asentamiento buscando recuperar por la fuerza el dinero que habría quedado en manos de vecinos. Desde la fuerza advirtieron que quienes aún conserven parte del botín corren un serio riesgo.
Mientras la investigación avanza y se intenta cerrar el cerco sobre los sospechosos, el barrio vive horas de extrema tensión, atravesado por la presencia policial, los allanamientos y el temor a represalias externas.
