Familiares lo siguieron, lo torturaron y lo mataron: la hipótesis de la Fiscalía
Los tres acusados habrían seguido al hombre el día de cobro, lo retuvieron y lo torturaron durante más de dos horas, para finalmente quitarle la vida. Los implicados, familiares directos de la víctima, viven a pocos metros de su domicilio.

La investigación por el brutal asesinato del jubilado Hugo Alejandro Ibarrola, ocurrido en la madrugada del miércoles, avanza con rapidez y suma elementos que agravan el cuadro: los principales sospechosos son tres hombres con vínculos familiares directos y residencia a pocos metros de la vivienda de la víctima.
De acuerdo a las primeras reconstrucciones, los agresores habrían irrumpido en el domicilio de Ibarrola y lo sometieron a un prolongado episodio de violencia con el objetivo de obtener información sobre dinero en efectivo, presuntamente vinculado al cobro de su jubilación. La víctima habría sido torturada durante más de dos horas antes de fallecer.
En el marco de los operativos realizados en las últimas horas, personal policial secuestró prendas de vestir con manchas de sangre que serán sometidas a peritajes, en busca de confirmar si pertenecen a la víctima.

El avance de la causa se apoyó en testimonios cercanos al entorno del jubilado, que orientaron la investigación hacia los ahora detenidos: A.M.S (29), A. R.G. (21) y H.E.S. (39), este último con antecedentes por un hecho de similares características. Todos fueron aprehendidos tras un operativo conjunto entre el Departamento 911 y la División de Investigaciones.

HIPÓTESIS DE LA FISCALIA
Según la hipótesis fiscal, los tres habrían actuado de manera coordinada, con un plan previo que incluía el seguimiento de la víctima y el momento de cobro de su haber previsional, que podría haber sido significativo. La relación familiar entre los implicados —padre, hijo y tío— es uno de los aspectos que más conmoción genera en la comunidad.

El fiscal César Collado prevé avanzar en las próximas horas con la imputación formal de los detenidos, quienes podrían ser acusados bajo la figura de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, delito que contempla la pena de prisión perpetua. Mientras tanto, la investigación continúa para determinar con precisión los roles de cada uno en el hecho.

