Desde la Coordinadora Docente expresan su preocupación por los salarios del sector
Desde el gremio advirtieron que los aumentos en las tarifas y la inflación impactan en los sueldos docentes.

La Coordinadora Docente difundió un comunicado donde plantean la situación económica de los trabajadores docentes desde marzo de 2025 y enero de 2026. Sostienen que existe una pérdida del poder adquisitivo.
Como primer punto, expresaron: "Para un docente chaqueño que no ha recibido aumentos desde mayo de 2025, luego de la eliminación de la Cláusula Gatillo, el impacto es crítico debido a la pérdida drástica de poder adquisitivo frente a una inflación que, aunque haya desacelerado respecto a años anteriores, sigue acumulando cifras de dos dígitos cada mes. Esto se traduce, en la realidad económica del trabajador, como un congelamiento salarial".
Seguidamente, señalaron la existencia de aumentos en tarifas de servicios esenciales. En el caso de SAMEEP, plantearon que hay un "incremento acumulado de 150%" y que en el caso de SECHEEP mencionaron una "suba de entre 45% y 60%". A esto sumaron el rubro de salud y medicamentos, combustibles, el transporte y otros servicios como internet, Tv por Cable y Telefonía Móvil. Sobre estos últimos, sostuvieron que "Desde que se desreguló el mercado, las empresas aplican subas mensuales que suelen acompañar (o superar) el Índice de Precios al Consumidor (IPC)".
En otro apartado, hicieron referencia a la "Tecnología digital y trabajo", donde plantearon: "El Gobierno sigue profundizando la digitalización de la gestión (plataformas administrativas, carga de planillas y reclamos online) y las exigencias pedagógicas (uso de TIC y apps). Esto genera impactos directos en el bolsillo del docente".
Al respecto, el documento también menciona que "la adaptación de contenidos digitales y la respuesta a requerimientos administrativos fuera del horario escolar representan una extensión de la jornada laboral que no se traduce en horas extras ni en remuneración por conectividad".
De la misma forma, el escrito plantea que "el Estado nos exige ser docentes del siglo XXI, usar apps innovadoras y cargar todo en plataformas online, pero la conexión y el celular los pagamos nosotros. Estamos subsidiando al Ministerio con nuestro propio internet, robándole tiempo a nuestras familias para cumplir con una burocracia digital que no reconoce el costo de estar conectados 24/7".
A modo de cierre, la Coordinadora Docente sostiene que "como el sueldo es el mismo desde mayo de 2025 a la fecha, es claro que se ha achicado en términos reales" y que "el docente ha pasado de tener una pequeña garantía de empatarle a la inflación (mecanismo de cláusula gatillo) a entrar en una situación de endeudamiento o privación de consumos básicoS. La falta de actualización frente a servicios que subieron y siguen subiendo lo coloca técnicamente bajo la línea de pobreza, si no cuenta con otros ingresos en el hogar".
También, el documento expone que "en lugar de garantizar un sueldo digno que acompañe el costo de vida, el Estado retiene la actualización salarial para equilibrar las cuentas públicas, empujando al docente bajo la línea de pobreza para sostener la rentabilidad de las empresas de servicios".
Por último, expresaron: "Se produce una inversión de la carga de sostenimiento: el trabajador docente ya no solo aporta su fuerza de trabajo y conocimiento, sino que invierte una porción creciente de su sueldo estático para obtener los insumos básicos (conectividad, movilidad, salud y tecnología) que el Estado, como empleador y garante del derecho a la educación, tiene la obligación legal de suministrar".
