INDEC cambia la fórmula del IPC: así se medirá la inflación desde enero de 2026
Se actualiza la canasta y las ponderaciones para reflejar nuevos hábitos de consumo.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) comenzará a aplicar desde enero de 2026 una nueva metodología para medir la inflación, con cambios en la canasta de bienes y servicios y en las consideraciones que componen el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El objetivo es adecuar la medición a los hábitos actuales de consumo de los hogares, luego de más de siete años sin modificaciones estructurales.
El rediseño técnico del nuevo IPC quedó concluido durante 2025, tras una serie de pruebas internas realizadas por el organismo estadístico, y su implementación se activará con los datos de enero próximo, que se publicarán en febrero de 2026. La metodología vigente seguirá utilizándose para el índice de diciembre de 2025, que se difundirá a mediados de enero.
Uno de los cambios centrales será la actualización de las ponderaciones, es decir, el peso que tiene cada rubro dentro del índice. En ese esquema, Vivienda, electricidad, gas y otros combustibles pasará de representar el 9,4% del gasto familiar al 14,5%, convirtiéndose en uno de los segmentos con mayor incidencia. Transporte también aumentará su participación, del 11% al 14,3%, mientras que Comunicaciones, que incluye telefonía móvil e internet, casi duplicará su peso, del 2,8% al 5,1%.
En contrapartida, algunos rubros tradicionales perderán relevancia relativa. Alimentos y bebidas no alcohólicas bajarán del 26,9% al 22,7%, Prendas de vestir y calzado pasarán del 9,9% al 6,8%, y Restaurantes y hoteles reducirán su participación del 9% al 6,6%.
Desde el Indec explicaron que el nuevo IPC se construye a partir de la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2017-2018, con ajustes técnicos para reflejar consumos más recientes. Aclararon además que el cambio no generará saltos bruscos en los índices mensuales, aunque permitirá captar con mayor precisión la evolución de precios en rubros que hasta ahora estaban subrepresentados, especialmente servicios y gastos vinculados a la vivienda.
El organismo señaló que la actualización busca alinearse con estándares internacionales de buenas prácticas estadísticas y mejorar la representatividad de un indicador clave para negociaciones salariales, diseño de políticas públicas y análisis económicos.
Antes de su puesta en marcha, el Indec prevé una etapa de difusión y explicación técnica del nuevo índice, con el fin de facilitar su comprensión por parte de analistas, sindicatos, empresas y la sociedad en general. El impacto del nuevo esquema comenzará a reflejarse oficialmente en los primeros registros inflacionarios de 2026.
