Jueves, 18 Agosto, 2016

Un padre de Nueva York tiene el corazón absolutamente roto. Y es que, durante estos días, se encuentra viviendo la pesadilla que ningún padre nunca debería vivir. Hace pocas semanas, su hijo de apenas 13 años llegó al extremo de quitarse la vida voluntariamente, producto de reiteradas burlas y acoso en su contra por parte de compañeros de escuela.

“Ustedes pueden abrazar a sus niños todas las noches, y podrán hacerlo 
para el resto de sus vidas."

Daniel, el pequeño, dejó escrita una nota especificando cada detalle del bullying que recibió durante su paso por el colegio. Acusó a los administradores del establecimiento de ignorar y hacer caso omiso a sus peticiones de auxilio.

El padre devastado, cuyo nombre también es Daniel, recientemente posteó un video en Facebook, a través del cual expresa el dolor que tiene en su corazón. Manifiesta, sin escrúpulos, su llanto, su rabia, y a la vez, envía un duro mensaje a todos los niños y padres que destruyeron la vida de su hijo.

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“Espero que nunca, nunca, tengan que pasar por lo que mi familia está pasando actualmente”, dice.“Ustedes pueden abrazar a sus niños todas las noches, y podrán hacerlo para el resto de sus vidas. Yo ya no puedo hacer eso. Sus pequeños monstruos me quitaron esa posibilidad a mí, a mi esposa y a las hermanas de mi hijo”.

 

Parte de la carta de suicidio de Daniel, dice así:

“Al principio estaba bien. Tenía muchos amigos, buenas notas y una buena vida, pero todo cambió. Mis antiguos amigos cambiaron. Dejaron de hablarme y yo dejé de caerles bien. El sexto curso llegó y mi amigo Anthony me falló y yo le fallé a él. Anthony la tomó conmigo y me acosó con John, Marco, Jose y Jack. Lo hacían constantemente hasta que me peleé con él. Acabé con un meñique roto. Me rendí. Los profesores no hicieron nada. Mrs. Goldrick (la directora) no hizo nada. Les conté a todos los profesores y no hicieron nada, excepto Ms. D’Alora. Es la mejor profesora. Ella me comprendió e hizo algo, pero no duró mucho… Mis compañeros continuaron, yo me rendí y los profesores ni hicieron nada. No los metieron en problemas a pesar de que ellos causaban problemas. Yo fui el que entró en problemas… Quería terminar con todo esto, quería salir. Rogué y rogué por ayuda. Fallé pero ya no importaba. Estoy afuera y eso es lo único que quería”.

MUY IMPORTANTE PARA TENER EN CUENTA

Siempre es importante pedir ayuda y JAMÁS subestimar el dolor ajeno. Ante cualquier situación alarmante, es fundamental buscar tratamientos, compañía y afecto.

 

No esperemos a que más niños mueran, o peor aún, vivan un tormento hasta el último día de sus vidas, justamente porque nosotros no consideramos que la situación fuera tan grave…

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