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Por Cecilia Gonzalez.

 

El concurso para elegir las Siete Maravillas Naturales de Argentina cuenta con seis destinos turísticos chaqueños nominados, entre los que se encuentra el Parque Nacional El Impenetrable, un área de 128.000 hectáreas que se encuentra en el norte de Chaco, ubicada a casi 340 kilómetros de Resistencia.

La mayor parte de El Impenetrable chaqueño es un suelo que no fue afectado por la mano del hombre y “abarca varias localidades, desde Villa Río Bermejito hasta Comandancia Frías”, señaló el vicepresidente del Instituto de Turismo, Mauro Flores, a Diario TAG.

Las localidades que lo conforman son: El Espinillo, Fuerte Esperanza, Juan José Castelli, Miraflores, Misión Nueva Pompeya, El Sauzalito, Villa Río Bermejito; y los Parajes, Comandancia Frías, Fortín Belgrano, Wichí El Pintado, Nueva Población, La Armonía, Las Hacheras, Fortín Arenales, 4 de Febrero, Bajada El Chañar, Pozo La China, Puerto Lavalle, Fortín Lavalle, La Nación, La Estación.

Esta región es el hábitat natural de varias especies animales como son el oso hormiguero, el tapir, el pecarí, el tatú carreta, el yaguareté, una enorme variedad de aves y diversidad de flora local, cuyo Parque Nacional fue creado en octubre del 2014 por una ley provincial.

Su extensión lo convierte en el parque nacional más grande del norte argentino, en el que conviven los pueblos originarios y los inmigrantes. Las plantas medicinales y las leyendas del lugar llevan nombres en lenguas originarias, lo que permite a los viajeros conocer parte de las historias sobre el conocimiento de la tierra.

“En Miraflores se está por concretar un centro de interpretación de las características del de Gancedo en lo que es meteoros, respecto de qué es El Impenetrable, que es el Parque Nacional y cuánta y qué naturaleza tenemos acá, que eso es lo importante”, contó el vicepresidente de Turismo.

Francisco con los guardaparque en la entrada al Parque Nacional El Impenetrable.

Francisco Goldstain Graciani, un viajero de Resistencia que ya recorrió varios países de Latinoamérica y que hace unos días visitó el Parque Nacional El Impenetrable, contó a este medio que la estancia La Fidelidad, la de mayor tamaño en la región, “fue transformada en el punto de partida del Parque Nacional El Impenetrable” y que desde hace dos años “comenzaron de a poco a mejorar sus instalaciones”.

“Hace no mucho tiempo no poseía luz eléctrica o agua potable” pero “hoy en día se les provee tanques de agua para los guardaparque y se hizo un tendido eléctrico hasta la escuela N° 362 que se encuentra al lado de la entrada del Parque y sirve de apoyo para todo el paraje La Armonía, permitiendo a los lugareños cargar celulares, baterías, tienen un precario módem con Wifi que les ayuda en la comunicación”, detalló.

 

Cómo llegar

Mauro Flores indicó que, desde Resistencia, “lo habitual es ir a El Impenetrable por la ruta nacional N°16, después por la N°95, luego por la ruta provincial N°9 y de ahí se va hasta Fuerte Esperanza”, aunque para él “la ruta Juana Azurduy es la ideal”.

“Al Parque Nacional El Impenetrable conviene ir por Juan José Castelli, Miraflores y el Pasaje La Armonía que es la puerta del Parque Nacional y es menos extenso”, explicó.

Francisco fue con un amigo a conocer el Parque y contó que “para llegar, partimos desde Juan José Castelli, saliendo hacia el norte por la Ruta N°9. A los 50 kilómetros llegamos a Miraflores, donde el asfalto termina. Luego, continuamos la ruta que desde un principio es de tierra. El ripio en esta zona no funciona porque el terreno se devora cualquier tipo de mejora”.

“El camino se torna complicado ya que hay bastante tráfico rural, la gente se maneja en camionetas o motos de bajas cilindradas, fáciles de mover. El terreno es muy resbaloso. Este polvo es arena pero de granos súper finos”, señaló y agregó que “dificulta mucho la visibilidad”.

“Luego de 60 kilómetros por este camino, llegamos a ‘Las Hacheras’, un pequeño pueblito, donde se comienzan a observar comunidades y pequeñas casitas de barro. Después, el paisaje tan desolado cambia y comienza una zona de lagunas a los dos lados, donde se puede ver infinidad de aves y ya se siente el lugar agreste, lejos de la ciudad, donde la naturaleza se apodera y uno se siente muy pequeño”, relató el viajero.

“Luego de transitar 12 o 15 kilómetros, llegamos al ‘Paraje La Armonía’, donde sólo hay algunas pequeñas casitas, la escuelita N°362, y después ya se encuentra el puente que atraviesa ‘El Bermejito’ y se puede ver a los pocos metros el gran portal que indica ‘Parque Nacional El Impenetrable’”, explicó.

 

Qué hacer

“Si sos amante de la fotografía, no podes dejar a disparar la cámara hacia todos lados”, recomendó Francisco y señaló que “el Parque es muy nuevo aún y tiene habilitado un camino que se puede hacer a pie o en vehículo y atraviesa una buena parte del predio y algunas lagunas. El camino es bastante complicado, incluso en tramos, mucho peor que la ruta. Lo ideal sería tener cubiertas con tacos, si se va en moto, por la cantidad de arena”.

“Nos contó un guardaparque que en poco tiempo querían habilitar un sector de camping, a unos 25 kilómetros monte adentro, para los amantes de ver animales, poder quedarse ahí de noche y ver animales nocturnos, como aves, osos y pumas”, manifestó.

Además, el viajero detalló que “por ahora los sectores habilitados a recorrer son los alrededores a la entrada al Parque, ya que allí está el campamento de los guardaparques” y aconsejó llevar agua: “En cada punto donde había agua potable, cargamos dos botellas grandes”.

 

Alojamientos

La infraestructura del Parque Nacional El Impenetrable todavía es mínima, por lo que, si bien “se puede acampar, es muy rudimentario aún”, precisó el vicepresidente y contó que “en el Pasaje La Armonía y en tres parajes más se van a hacer puntos de descanso para poder bañarse, cargar el teléfono… Son paradores de monte, van a ser cuatro”.

“Estos lugares van a tener, además, unas camas para el pernocte. Independientemente de la utilería que hay en Castelli que es muy importante en cantidad y calidad, debido a la distancia se van a hacer también paradores más cerca. Ya está el financiamiento, se está licitando, así que en breve arranca la obra”, manifestó.

Según sus estimaciones, “en un año podría estar la obra, si todo se desarrolla normalmente y no hay recortes en fondos para obras. Está en proceso de licitación, están los fondos, entre Nación y Provincia son alrededor de $100 millones para las cinco obras”.

Francisco contó que acampó dentro del Parque y que “las instalaciones aún son precarias a diferencia del Parque Nacional Chaco. A El Impenetrable no lo recomendaría para personas que aún no han estado en lugares agrestes” porque “no tiene instalaciones sanitarias ya que el Parque comenzó hace muy poco tiempo, el baño es tipo letrina y seco”. Además, “la ducha está hecha con un balde de 20 litros, aunque parezca muy rústico, funciona muy bien”.

Por otro lado, Flores detalló que “en Pompeya ya se hizo un hotel nuevo que está muy cerca del Parque Nacional. Hay hotelería y se puede acampar en Castelli, en Miraflores y en El Impenetrable es más rústico propio del monte”.

Además, contó que “hay residentes de la zona que ya empiezan a hacer inversiones y a reacondicionar sus casas para alojar gente cuando visite en calidad de turística el Parque Nacional El Impenetrable”.

En este sentido, el viajero precisó que “en esa zona hay pequeñas casitas con instalaciones básicas, no hay hospedajes ni hoteles. La escuelita tiene algunos servicios básicos, como baños o internet, pero no es hotel ni hospedaje, allí estudian 13 niños de diferentes edades”.

“Frente a la escuela se encuentra la casa de una señora nacida y criada en este paraje. Ella brinda a los turistas una pequeña despensa con galletas, gaseosas, panes caseros y alguna comida”, señaló y agregó que “muy cerca hay un kiosco que también vende algunas bebidas”.

Desde el Instituto de Turismo, informaron sobre los hospedajes que se encuentran en la zona de El Impenetrable. En El Sauzalito hay tres: el Pizarro Hotel, cuyo número de contacto es 03715 482014; la Posada Don Andrés, su número es 03731 15617267; y el Hotel Nómade, el número de teléfono es 3644 453146.

En Juan José Castelli, existen el Hotel Atrium Gualok II, ubicado en el acceso a la Ruta Nacional N°95 y la avenida Leandro Alem, se puede llamar al número 0364 4477054, y el Hotel Portal El Impenetrable, que está en el acceso a la localidad, sobre la Ruta Nacional N°95, su número es 0364 154708848.

Por su parte, en Villa Río Bermejito hay otros tres alojamientos: el Hotel EcoTur, cuyo número es 0364 4471073 y se encuentra en la avenida Malvinas Argentinas y Pilcomayo; el Complejo Turístico Villa Río Bermejito, se puede llamar al número 0364 4471073; y las Cabañas del Río, ubicadas en la zona asfaltada de la Planta Urbana, el número de contacto es 0364 154608584.

 

Sobre el concurso

La elección de las Siete Maravillas Naturales de Argentina tiene cuatro instancias y ya se encuentra en la segunda. Desde el 7 de junio y hasta el 21 de agosto se definirán los 77 prefinalistas por medio de la votación online.

Luego, un panel de expertos en turismo, periodismo, fotografía y arte de Maravillas Naturales Argentinas elegirán a 28 finalistas, mientras que en septiembre se iniciará la segunda votación, la cual se extenderá hasta abril de 2019.

La votación es totalmente gratuita y se puede realizar en el sitio oficial Siete Maravillas Naturales Argentina.

 

Sobre Francisco

Francisco en un viajero de Resistencia, Chaco, que comenzó a viajar en mayo de 2014 en su moto a la que denominó Luna. En estos cuatro años lleva recorridos diez países de Latinoamérica: Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil, Uruguay y Paraguay. Quienes quieran seguir y conocer más sobre su viaje, pueden ingresar en su página de Facebook "Fran y Luna en las rutas".

“Cuando salí de viaje, trabajé en muchas cosas, bares, restaurantes, pastelerías, pinté casas, hice de todo un poco, pero con el tiempo, fui aprendiendo a hacer artesanías, comencé con hilos y descubrí un mundo viajero, donde ser tu propio ‘jefe’ se robó mi corazón. No tenés horarios ni días que cumplir, salimos al mundo a viajar para ser libres y la imposición horaria era algo que no quería. Así que comencé a dedicarle mucho más tiempo a ‘aprender’ y así fue que descubrí mi verdadera pasión que es trabajar el metal y los minerales. Comencé a hacer joyería en metal y piedras, y eso me abrió las puertas a la parte económica, encontré algo que me apasiona y me permite viajar, a la gente le gusta mis trabajos y eso es muy gratificante”, explicó.

“También entendí que no somos ricos por tener mucho, somos ricos por tener lo que necesitamos y hacer lo que amamos, descubrí que esforzarte por un gran sueldo, haciendo algo que no te gusta hacer, no me llenaba, pero hacer lo que amo, para ganar lo que necesito, me hace feliz. Soy una persona que hoy encuentra su felicidad aprendiendo y conociendo lugares nuevos día a día”, contó.

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