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El indignante caso ocurrió en Estados Unidos. Una joven pareja fue condenada a 60 años de prisión por dejar a su recién nacido al borde de la muerte inmerso en sus propios desperdicios. La mamá de la criatura dijo a la policía que prefería cambiar el aceite de su auto antes que ocuparse del pequeño.
 
Brittany y Justin Alston, de 21 años, dejaron abandonado a su bebé recién nacido en el cuarto de su casa en Texas, Estados Unidos. Lo macabro de la historia es que la criatura estaba desnutrida y moribunda, inmersa en un gran charco de vómito, orina y caca. Por este hecho, ocurrido en 2011, recibieron 60 años de prisión.
 
El hecho salió a la luz el día en que la pareja yanqui ofreció una fiesta en su casa. Uno de los invitados fue al baño y, en el camino, escuchó el llanto de un bebé. Al abrir la puerta de una de las habitaciones, quedó espantado con lo que vio. La criatura, desnutrido y agonizante, estaba inmerso en sus propios desechos.
 
El sujeto llamó a la policía y los padres irresponsables fueron detenidos e interrogados. Para asombro de los agentes, la pareja remarcó que no consideraban que alimentar al pequeño fuera algo por lo que debiesen preocuparse. Brittany, de hecho, dijo que para ella era más importante cambiarle el aceite al motor de su auto que estar atenta a la salud de su hijo.
 
El pequeño Riley se salvó de milagro, según informaron los doctores, y está en un centro de adopción a la espera de padres que sean capaces de quererlo y preocuparse por él.
 
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