Ampliar
Videos, audios o fotos con info al 3624393128

La investigación por el misterioso robo en la casa del diputado nacional y precandidato a presidente Sergio Massa comienza a esclarecerse. El propio suboficial de Prefectura Naval, Alcides Díaz Gorgonio (detenido por el hecho), reconoció que fue el autor y además que es agente de inteligencia.

Díaz Gorgonio, quien está preso en un pabellón de la Unidad San Martín del Servicio Penitenciario, fue grabado por la Justicia en conversaciones telefónicas en las que reconoce su implicancia en el hurto, en plena campaña de 2013, a la casa que el líder del Frente Renovador tiene en el barrio cerrado Isla del Sol.

La orden judicial llegó tras una serie de pruebas recolectadas luego de un episodio, por lo menos llamativo, que ocurrió a mediados de septiembre del año pasado. Según informa hoy el diario Clarín, el 13 de septiembre del 2014, Malena Galmarini, esposa de Massa, recibió una amenaza telefónica. A partir de ese episodio, el fiscal de Rincón de Milberg, Mariano Magaz, abrió una investigación.

La Justicia determinó entonces que el celular desde donde se había realizado el llamado sospechoso había sido conectado a varias líneas distintas a través de diferentes chips de la empresa Telecom Personal: una de ellas era usada por el prefecto Díaz Gorgonio desde la cárcel.

Inmediatamente, el fiscal Magaz ordenó la intervención de ese teléfono. Las escuchas de las conversaciones, concretadas por la Secretaría de Inteligencia (SI), fueron sumadas como prueba al expediente "madre" del caso Massa y terminaron generando otras denuncias.

Según cuenta el periodista Nicolás Wiñazki , en uno de esos diálogos con su esposa, Díaz Gorgonio reveló que una enfermera que lo atendió bajo arresto lo reconoció porque lo vio en las filmaciones difundidas por la prensa. Según la escucha, tras el interrogatorio de la asistente, él responde: "Sí, le digo, esto es para mi excarcelación (por el análisis al que se estaba sometiendo)".

En otra conversación, Díaz Gorgonio admite que trabajaba como agente de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, un organismo de espionaje que depende del Ministerio de Seguridad. "La Dirección de Inteligencia Criminal, donde estaba yo, pasó directamente a la Agencia Federal", le cuenta a su mujer al explicarle el proyecto kirchnerista de renovación de la ex SIDE. Estas revelaciones dejan al descubierto la existencia de una red de espionaje con apoyo gubernamental.

 

(Infobae)

Leer más...