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Consejos para un verano saludable.
Consejos para un verano saludable.

Especialistas del Ministerio de Salud Pública señalan que durante el verano suele incrementarse el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), debido a que las altas temperaturas y la humedad del ambiente aumentan la posibilidad de desarrollo de bacterias si se corta la cadena de frío. Para prevenirlas, brindan consejos para garantizar la seguridad de los alimentos que van a consumirse.

Las intoxicaciones alimenticias se desarrollan luego de consumir alimentos o beber agua que contienen contaminantes dañinos para la salud y suelen manifestarse con diarreas, vómitos o dolores semejantes a los de una gripe, unas horas o inclusive días después de la ingesta de las comidas. “En la mayoría de las ocasiones, está en nuestras manos poder evitarlas”, señaló la directora de Enfermedades Crónicas No Trasmisibles, Andrea Cruz.

Según recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) replicadas por la especialista, en primer lugar se aconseja extremar la higiene al momento de manipular víveres o cocinar: lavarse las manos antes y durante la preparación de la comida; lavar y desinfectar todas las superficies y los utensilios empleados en la preparación; y proteger los alimentos (guardarlos en recipientes cerrados) y la zona de la cocina contra insectos, mascotas y otros animales.

En segundo lugar, “siempre se debe separar los alimentos crudos de los cocinados y de los listos para comer, conservándolos en recipientes distintos, para evitar el contacto entre ellos”, remarcó la funcionaria. Asimismo, se recomienda usar superficies y utensilios diferentes, como cuchillos y tablas de cortar para preparar carne, pollo, pescado y otros alimentos crudos.

Cocinar completamente los alimentos, especialmente las carnes, pollo, huevos y pescado, es el tercer punto clave que señalo Cruz. “Las sopas y los guisos deben hervirse para asegurarse que alcanzan los 70º C y cuando se trata de carnes rojas, se debe comprobar que los jugos no sean rosados, sino de color pardo”, explicó.

En cuarto lugar, enfatizó en que “siempre debe usarse agua potable y segura y alimentos frescos”. Las frutas y hortalizas deben ser minuciosamente higienizadas, especialmente si se comen crudas.

Temperaturas adecuadas

Al respecto de las altas temperaturas ambientales y la conservación de los víveres, la directora aconsejó especialmente “no permitir que los alimentos cocinados permanezcan a temperatura ambiente durante más de una hora”. Todos los insumos, alimentos no perecederos y comidas deben ser refrigerados preferentemente por debajo de 5º C.

Asimismo, no es recomendable descongelar los alimentos a temperatura ambiente, la descongelación se debe realizar siempre en la heladera a 4ºC. “Esto evita que los microorganismos que pueda contener el producto congelado se multipliquen. Caso contrario, podrían proliferar y alcanzar un número que resultara peligroso para la salud”, comentó.

Las frutas y las hortalizas se pueden cocinar sin descongelar, en cambio, se debe descongelar completamente la carne, las aves y el pescado antes de cocinarlos. “Una vez descongelado el producto, nunca se debe volver a congelar, y se debe cocinar rápidamente”, concluyó Cruz.

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