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La división Bomberos de la Policía del Chaco constató, junto a la Defensoría del Pueblo, la existencia de 1.196 metros cuadrados de residuos acumulados en Resistencia sobre la avenida Martina entre el 1.800 al 1.900 y desde el 2.400 en adelante.

Luego de estudiar el lugar, los bomberos emitieron un informe donde advierten que en esos puntos existe riesgo de incendio debido a la alta combustión que pueden provocar los materiales que se concentran en el lugar y además mencionan la existencia de gases tóxicos peligrosos para el medio ambiente y la salud de los habitantes.

La avenida Martina, en google.

Tras la presentación del informe este martes, la Defensoría del Pueblo anunció que prepara un amparo para solicitar la intervención de la Justicia en la cuestión, a fin de que las autoridades se hagan cargo del problema. En este sentido, Corregido recordó que “ya se entregaron varias recomendaciones sobre la disposición final de residuos en la capital pero siguen estando presentes estos enormes focos de infección repartidos en la ciudad”.

“Es una acción inaceptable que no tiene que ver con la desidia de los vecinos sino que, si se hizo desde el propio Estado municipal, conlleva una gravedad que no tiene antecedentes”, afirmó el funcionario ya que, de acuerdo al informe, la gran cantidad de basura vertida en ese espacio “parece proceder de camiones volcadores por el volumen de los montículos”.

una avenida de basura

En un detallado documento donde se especifican las características especiales que generan los incendios, los bomberos explican que en la avenida Martina encontraron entre la altura 1.800 al 1.900, “montículos de basuras de 4 metros de ancho por 25 metros de largo” y al 2.400 de la misma calle observaron “una gran concentración de residuos de 900 metros cuadrados”, donde hallaron materiales como cartón, plásticos, neumáticos, papel madera, papeles, bolsas de consorcio, membranas, placas de yeso, “entre otros elementos que no pudieron ser naturalizados por el alto grado de descomposición”.

En ambos sectores, los uniformados dirigidos por el comisario Inspector de la Policía, Víctor Salvador Villanueva, hallaron 480 metros cuadrados de restos combustos en un sector y 96 metros cuadrados en el otro.

“Se debe tener en cuenta que la concentración de estos residuos traen enfermedades para las personas y los mismos al ser quemados producen gran cantidad de humo y concentración de gases tóxicos, generan productos mortales derivados de la combustión, principalmente Monóxido de carbono, clasificado como un asfixiante químico o la quema de neumáticos que generará unas emisiones significativas de Hidrocarburos aromáticos policíclicos y de Benceno, ambos con demostrados efectos cancerígenos y probables alteradores endocrinos. Son elementos muy volátiles por lo que escapan con facilidad de las técnicas de filtrado de gases”, infierieron.

Peligro latente

En uno de los apartados del documento, los bomberos certifican que los tres elementos que se necesitan para que se genere el fuego “en ambas direcciones existen en abundancia”. En este punto aclaran que se debe tener en cuenta que “para provocar un incendio una persona se puede valer de elementos como: colillas de cigarrillos, papeles encendidos, utilización de hidrocarburos, empleo de artefactos incendiarios y combinación de elementos varios”. “Los cristales de botellas o vidrio pueden tener el efecto de una lupa al concentrar los rayos del sol y generar el calor necesario para iniciar un fuego, es lo que se llama combustión espontánea”, añadieron.

“La peligrosidad de un incendio en ambos basurales estará siempre latente, sea accidentalmente o intencional, ya que se encuentran en un punto de fácil acceso para los transeúntes”, alertaron.

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