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Esta mañana, Mario Gómez y su familia se encadenaron en la concesionaria de autos ubicada en avenida 9 de Julio 1735 para reclamar la entrega de una camioneta utilitaria que compró. Junto a amigos y familiares, se manifestaron frente a la empresa cortando la avenida durante una hora. 

"300 mil pesos me salía el vehículo, tuve que hacer una entrega de 12 mil pesos para los gastos administrativos, y 150 mil de la primera entrega. Desde ahí tenía 60 días hábiles para que me entreguen el 0Km, después pagué cuotas de 5 mil pesos. Tengo los comprobantes, los recibos, lo que estoy diciendo no es mentira, es la realidad, estamos a fines de agosto y la empresa no me da respuesta", dijo Gómez. 

El hombre, se dedica a la cerrajería y con mucho esfuerzo había logrado juntar el dinero para comprar una camioneta utilitaria Renault Kangoo que le diera mayor comodidad. Según contó a Diario TAG la misma le serviría tanto para trasladarse a la hora de trabajar, como para su familia ya que tiene tiene tres hijos de los cuales uno, tiene una discapacidad. Pero desde febrero, espera que la empresa J&M automotores le entregue el auto

Por eso es que esta mañana, resolvió realizar una medida de fuerza junto a su familia, ante la falta de respuesta de la firma, luego del envío de cartas documento y de radicar la correspondiente denuncia ante Defensa del Consumidor. 

"Cuando llegó la fecha de entrega me dijeron que estaba demorado porque se dejó de fabricar la Kangoo y prometieron ver si me entregaban la versión nueva, pero me piden 190 mil pesos de entrega y 36 cuotas de 13 mil pesos, que mi situación económica no me da. Yo pacté otra cosa con la empresa", denunció. Gómez relató que la empresa le propuso devolver el dinero para lo cual debe presentar una carta documento rechazando el plan de pago, y luego esperar otros sesenta días para que le den respuesta. "Yo no puedo esperar tanto, necesito con urgencia mi vehículo", reclamó

Sosten familiar

Mario se refirió a su situación familiar, y contó que producto de la discapacidad de su hijo, es el único sostén de la familia ya que su esposa se dedica al niño. "Hoy yo no tengo movilidad, tengo que pagar remises para llevar a mi hijo al pediátrico, kinesiología y todos los tratamientos. Yo trabajo día a día, si no me muevo no tengo dinero", describió. 

"Presenté carta documento, hice denuncia a Defensa al Consumidor para que me contesten y no respondieron. El 28 de junio la Municipalidad les clausuró el local pero siguen trabajando como si nada pasa. Necesito una solución", advirtió. 

 

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