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Docentes de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE elaboraron una guía de productos autorizados para el control de plagas en cultivos hortícolas de hojas, a los fines de facilitar a los asesores técnicos la toma de decisiones en el momento de realizar una recomendación de control químico.

La producción de hortalizas de hoja es una práctica intensiva, cuyos productos son comercializados en fresco y deben cumplir condiciones de inocuidad para los consumidores. La utilización de métodos de control químico en estos sistemas debe considerar el cumplimiento de uso de productos fitosanitarios autorizados, de bajo impacto ambiental y del cumplimiento de los días de carencia para cada situación, producto y dosis.

En este sentido el tiempo de carencia está definido con el tiempo en días que se debe esperar entre la aplicación de un determinado tratamiento y la cosecha, lo cual asegura un nivel de residuo por debajo del “Límite Máximo Permitido”.

Un fácil acceso a esta información es crucial a la hora de utilizar un producto fitosanitario. En algunos casos los días de carencia se encuentran en guías fitosanitarias que no siempre se hallan con facilidad ya que esta información figura en resoluciones de SENASA que no son conocidas por el asesor técnico lo que limita el acceso a esta información.

Incluso en muchos cultivos regionales o en cultivos en los cuales el área cultivada es baja no existen laboratorios que quieran hacer los registros de sus productos y en estos casos el SENASA reconoce para esos cultivos una extensión de uso de productos fitosanitarios autorizados para otros cultivos, y los tiempos de carencia y otras especificaciones solo están en las resoluciones del organismo de contralor.

Considerando lo anteriormente expuesto, especialistas de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE realizaron una recopilación bibliográfica de los productos autorizados para el control de plagas en cultivos hortícolas de hojas a los fines de facilitar a los asesores técnicos la toma de decisiones en el momento de realizar una recomendación de control químico.

La guía incluye los principios activos permitidos para usar en el control de plagas en los cultivos de Acelga, Espinaca, Rúcula, Perejil, Lechuga, Repollo, Apio y Achicoria, como así también información importante a la hora de realizar una prescripción de un tratamiento fitosanitario.

La guía está compuesta por listas de principios activos registrados con hasta 8 días de carencia y sus valores de EIQ (Coeficiente de Impacto Ambiental) como herramienta a para seleccionar un principio activo.

“La utilización adecuada de esta información puede contribuir a una producción de hortalizas inocuas para el consumo y con menor impacto en el ambiente” explica el Profesor José Tarragó, docente-investigador de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE, autor de la guía junto a Gabriel Pinto Ruiz.

En conversación con los autores, estos detallaron que para la elaboración de la guía se tuvieron en consideración las plagas que afectan los cultivos de hoja que fueron nombrados anteriormente, debido a que en los mismos la información no está fácilmente disponible y los cultivos son consumidos en fresco, son normalmente de ciclos productivos cortos y por lo cual es imposible esperar más de 8 días.

Los datos que se relevaron fueron: principios activos registrados por cultivo, concentraciones de los productos, plagas o enfermedades que controlan, dosis, período de carencia, grupos químicos, bandas toxicológicas, formulaciones de los productos, su respectiva clasificación según el mecanismo de acción y el componente de campo del EIQ según la dosis recomendada y considerando un volumen de aplicación de 243 l ha-1 (volumen obtenido de relevamiento propio).

Posteriormente se confeccionaron dos tipos de tablas con los principios activos para cada cultivo, una con insecticidas y acaricidas, y la otra referida a fungicidas. Así, se registraron en total 30 principios activos de bajo período de carencia, de los cuales 15 principios activos son insecticidas o acaricidas y 15 fungicidas. Solo en el caso de los fungicidas para rúcula, se indicaron 2 principios activos con un período de carencia mayor a 8 días, debido a que no se hallaron principios activos con menor período de carencia.

“Contar con información de fácil acceso permitirá elegir tratamientos de menor riesgo para el operario aplicador y que los mismos sean elegidos con una adecuada rotación de los distintos modos de acción con el objetivo de retrasar la aparición de organismos resistentes” manifestaron los especialistas de la UNNE.

Aclararon que los datos de la guía son orientativos y que al momento de realizar un tratamiento fitosanitario, éste debe ser recomendado por un Ingeniero Agrónomo habilitado para tal fin y que debiera considerar las posibles modificaciones de los valores.

Tarragó insistió en la incidencia de los productos químicos en este tipo de cultivos, pues la producción de verduras de hoja, como acelga, lechuga y rúcula es estacional, ya que las mismas se cultivan en ciertos períodos del año, su ciclo es corto y la cosecha se realiza en forma escalonada durante un corto tiempo.

Para ejemplificar los resultados de este relevamiento, por ejemplo, un cultivo de acelga tiene un tiempo a cosecha de 60 a 80 días en siembras de primavera, la espinaca posee un período de cultivo de 40 a 45 días en épocas primaverales y el perejil tiene un lapso de 10 a 15 días entre cortes de cosecha de hojas, según las temperaturas, lo que pone en evidencia de la imposibilidad de usar productos con elevado tiempo de carencia en este tipo de cultivos.

En ese aspecto, explicó que al momento de tomar una decisión de control químico se deben considerar varios aspectos como ser: emplear productos registrados para el cultivo en cuestión, que sea eficiente para la plaga que queremos controlar y que el tiempo de carencia posibilite reiniciar la cosecha sin que esto produzca pérdidas, y no haya riesgo para los consumidores.

Para finalizar, reiteró la importancia de la guía por ser una transferencia directa de conocimientos al medio, que además es una respuesta a demandas existentes en el sector productivo de las verduras de hoja.

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