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Con la ley del cupo laboral trans sancionada, la Dirección de Diversidad y Disidencias de la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros trabaja en un registro para que la población trans pueda formar parte de un relevamiento estadístico oficial y, así, ingresar en el mercado laboral formal y adquirir beneficios fiscales.

Al respecto, Diario TAG dialogó con la directora del área, Úrsula Sabarece, que dio detalles sobre el trabajo que vienen realizando desde el 2020 que se reforzó este año con la sanción de la ley por parte del Gobierno.

“La Ley de Inclusión Laboral provincial se sancionó en el 2018, no estaba reglamentada, sí promulgada. Lo que nosotros hicimos a principio de año fue elaborar un instrumento reglamentario, ponerla en funcionamiento como estructura y herramienta legislativa”, contó y detalló: “La ley crea un registro de aspirantas y aspirantes. También habilita a la entidad ATP a poner la cuestión privada porque también la ley invita al sector privado a poder dar ampliabilidad a esta población y como beneficio tiene una quita de ingresos brutos. Entonces hay que elaborar también un instrumento legal de ATP, mientras está avanzada esa resolución de ATP pero hasta ahora no podemos largarlo porque aún no está terminado el registro”.

En este sentido, explicó que “esa es una de las tantas herramientas que tiene la inclusión laboral para comenzar a generar esta demanda y que las compañeras y los compañeros travestis y trans puedan ingresar a ese registro para que tengamos un relevamiento de cuántas personas somos porque nunca existió un relevamiento estadístico; yo no te puedo hablar de que el 70% de la población chaqueña somos travestis y trans porque no tenemos un relevamiento estadístico concreto, tenemos conocimientos pero todos informales”.

“Nosotros como Dirección, como espacio dentro de la Secretaría de Derechos Humanos tuvimos un leve registro informal que se hizo por la demanda de la pandemia del año pasado y también hoy sigue existiendo esa demanda en la cuestión de asistencia, son muy pocos el relevamiento que tenemos. Sabemos que existen muchas más poblaciones disidentes y poblaciones travestis y trans pero no se dan a conocer por las condiciones o la forma de vida que llevan, por lo que es llevar una vida india-travesti en una localidad; lo mismo que ser gay, lesbiana, travesti o trans en Resistencia que serlo en Pampa del Indio. Muchos compañeros, compañeras y compañeres no manifiestan su identidad y su orientación sexual en esos lugares; entonces es difícil tener una base estadística formal para decirte que somos el 75%”, precisó.

Además, Úrsula Sabarece destacó que “nosotros seguimos trabajando en ajustar un programa de aprendizaje laboral para que en aquellas entidades tanto públicas como privadas puedan tener las compañeras un inicio de primer contacto con un trabajo formal, en el sentido de encuadrarnos también en el Potenciar Trabajo, en la Renta Mínima Progresiva que varias compañeras y compañeros cobran, incluirlos en un programa de aprendizaje como pasantía e ir incorporando en distintos lugares en lo privado y en lo público, que vayan adquiriendo conocimiento y también naturalizando en esos lugares donde son requeridas o requeridos para ir también generando una conciencia humana, un lugar para la no discriminación, un lugar laboral no violento. Por ejemplo, si yo me voy al registro civil y en la mesa de recepción o de ingreso al público hay una compañera travesti o trans atendiendo a las personas y si yo soy una identidad travesti, una identidad disidente, voy a sentirme que voy a estar acompañada y recepcionada conforme a un trato digno”.

Por otro lado, remarcó que “hay que entender que este espacio de disidencia dentro de una gestión de Gobierno se asumió el año pasado, no existía un espacio específico para trabajar esta temática, falta muchísimo y también falta el aporte de la sociedad; yo creo que si no hay un cambio de mirada cultural, porque la batalla es cultural, vamos a seguir estando por fuera de un sistema formal de trabajo, no solamente esta población, sino toda aquella población vulnerada o grupos de poblaciones que no entramos dentro de la heteronorma cis hegemónica de las normativas patriarcales machistas: el varón blanco, la mujer blanca, flaca, 90-60-90, arreglada, que no sea de un color marrón, que busque el estilo tipo de la lindura y que sea también algo visual para la empresa. Desde una compañera que trabaja en el servicio gastronómico hasta el que atiende al público, siempre es una imagen hegemónica. Entonces si no cambiamos también la cultura del trabajo, de las capacidades de las personas, más allá de lo estético, vamos a seguir teniendo estos vacíos de trabajo en muchos aspectos”.

“Llevándolo al plano de la población travesti y trans, seguimos estando por fuera de todo eslabón de un acceso al trabajo por nuestras construcciones identitarias, nuestras orientaciones sexuales y está muy claro en el caso, hoy en día, de Tehuel: la cuestión de ir a buscar un trabajo a un lugar que desconocemos y que nos hagan desaparecer y que después esa desaparición no tenga una persistencia desde los organismos ni desde las fuerzas de seguridad de seguir buscando y seguir insistiendo en la aparición con vida o la aparición de Tehuel”, mencionó la directora.

Y continuó: “La población travesti y trans sigue existiendo en ese lugar en el que nadie va a pedir justicia porque seguimos viviendo en un sistema hétero cisnormativo patriarcal. Como el caso de Fabiola, una piba joven, que nos costó muchísimo poder cambiar la carátula. Hoy siguen existiendo todos esos obstáculos y mirada de la Justicia con perspectiva de género, disidente, travesti y trans de reconocernos a nosotras también como mujeres, más allá de nuestras cuestiones identitarias, como cada una se autopercibe travesti, otras compañeras como transgénero. Me parece que hay toda una cuestión cultural de base que eso va a ser la gran batalla en todos los sentidos y hoy estamos iniciando esa batalla un poco más fuerte que venimos hace mucho tiempo trabajándolo, manifestando en las calles y solicitando esto y aquello pero hoy tenemos una bisagra dentro de un sistema de Gobierno que también internamente se hace difícil, hace una conquista interna porque en realidad el contexto de las gestiones administrativas, sistemáticamente es hétero-cis-patriarcal”.

Luego, reconoció que “de lo que fue el 2018, de no tener una ley reglamentada, hoy tenemos una ley reglamentada que tiene algunas herramientas que tenemos que seguir instrumentando, estamos generando eso, también cuesta porque muchas veces ponen en valor y en la mesa otras prioridades y seguimos siendo nosotras postergadas y estas herramientas siguen siendo postergadas”.

Hay un avance, nosotros estuvimos teniendo reuniones con ECOM y con ATP. El avance fue rápido en el sentido de respuesta. Lo que existe es una falla tecnológica de poner en funcionamiento el registro. Hay cuestiones tecnológicas que yo desconozco pero llevan a que haya un sistema para que cuando haya un llamamiento o pongamos que Diario TAG quiera emplear a una compañera para ciertas actividades o ciertas tareas dentro del diario, pueda solicitar a nosotres y pueda también acoplarse al beneficio que tiene del 10% de la quita de ingresos brutos como beneficio patronal; necesitamos tener sí o sí el registro para poder dar nuestra justificación de que esa compañera está registrada en esta plataforma para que también ellos puedan tener esa contraprestación para poder decir que fulana de tal está en el registro y está avalada por la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros y es una identidad travesti y trans”, explicó.

Por último, Úrsula Sabarece precisó que esta ley, “según como viene la mirada, está más apuntada a la cuestión privada los accesos a empleos por el decreto de Alberto Fernández de la quita de los aportes patronales que tiene discriminado positivamente el 80% para mujeres, travestis y trans en el primer año y para varones es el 70% el primer año. Inclusive esa misma herramienta todavía está en la mesa de debate porque en realidad hay actividades que en la provincia de Chaco no existen como existen en el sur, en Córdoba, en otros lados”.

“Entonces hay que ver cuáles son las empresas que pueden acoplarse a ese instrumento de la quita de los aportes patronales para que las empresas puedan emplear a mujeres, travestis y trans porque siempre las que están por fuera de todo sistema formal son las mujeres porque si ponemos el 100% de esas quitas patronales, yo como empresaria quiero contratar varones siempre por x motivo y siempre van a quedar por fuera las mujeres, travestis y trans. Entonces esta mirada discriminatoria positiva que tiene el 80% para mujeres y el 70% para varones me parece sumamente importante para que las empresas comiencen a contratar mujeres y también travestis y trans dentro de sus plataformas, de sus staff de empleades”, finalizó.

 

 

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