"No estamos frente a un homicidio simple", sostuvo el abogado de la familia de Julián
El abogado Juan Arregin asumirá la representación legal de la familia de Julián Álvarez Guardia y adelantó que solicitará nuevas medidas probatorias. Además, cuestionó algunas actuaciones de la investigación y aseguró que buscarán que el hecho sea investigado como un homicidio calificado.

El abogado Juan Arregin confirmó que asumirá la representación legal de la familia de Julián Álvarez Guardia, el joven de 29 años que murió tras recibir una herida de arma blanca, y anticipó que impulsará nuevas medidas en el marco de la investigación penal.
Tras mantener una reunión con la familia y tomar vista del expediente, el letrado explicó que comenzará formalmente su actuación una vez que quede constituido como querellante y adelantó que solicitará distintas diligencias para profundizar la investigación.
Uno de los primeros consejos que brindó a la familia fue no cremar el cuerpo de la víctima, al considerar que se trata de una prueba fundamental para el desarrollo de la causa.
"No podemos perder la prueba de oro. Siempre en toda situación forense hablamos de que el cuerpo de la víctima habla. Tenemos que complementar esa prueba con el arma presuntamente homicida y determinar si existen huellas dactilares", afirmó.
CUESTIONAMIENTOS A LA INVESTIGACIÓN
Arregin sostuvo que aún existen elementos esenciales que la querella no pudo analizar y señaló que solicitarán acceso a distinta evidencia pericial.
"No sabemos nada, no tenemos fotografías, no tenemos protocolo básico de autopsia. Venimos a exigir eso o, por lo menos, que nos permitan proponer pruebas, porque hasta ahora solo actuó la defensa", cuestionó.
El abogado también puso el foco en las lesiones que pudo haber presentado la imputada y consideró que ese aspecto será determinante para establecer la mecánica del hecho.
Según explicó, la existencia o no de lesiones compatibles con una defensa podría modificar la interpretación jurídica del caso.
"NO ESTAMOS FRENTE A UN HOMICIDIO SIMPLE"
Durante la conferencia, Arregin dejó en claro cuál será la postura que sostendrá la querella a lo largo del proceso judicial.
"No estamos frente a un homicidio simple; esto está calificado y nosotros queremos trabajar en ese sentido", aseguró.
En ese marco, señaló que, de acuerdo con los primeros informes conocidos, la víctima no habría presentado signos de haberse defendido, un aspecto que, a su entender, deberá ser corroborado mediante las pericias.
Además, destacó que Julián era un emprendedor gastronómico, sin antecedentes de violencia y con un perfil tranquilo, características que, según indicó, también formarán parte de la reconstrucción de los hechos.
EL ROL DEL HERMANO DE LA JOVEN
El representante legal adelantó que solicitará el secuestro del vehículo en el que Julián fue trasladado al hospital y nuevas medidas probatorias vinculadas con la actuación del hermano de la imputada, quien intervino en el traslado.
Arregin consideró que deberán analizarse las decisiones adoptadas en esos momentos, especialmente teniendo en cuenta que el hombre posee formación médica.
"Si él es médico, aunque no esté matriculado, tiene conocimientos del arte de curar. Habrá que analizar si la forma en que actuó puso en riesgo la vida de Julián", expresó.
Asimismo, cuestionó que el hermano de la imputada haya prestado declaración testimonial antes de que la familia estuviera representada por un querellante y anticipó que solicitarán que vuelva a declarar para formular nuevas preguntas.
CÁMARAS Y CELULARES, PIEZAS CLAVES
Otro de los puntos que buscará esclarecer la querella está relacionado con el sistema de videovigilancia de la vivienda donde ocurrió el hecho.
Arregin indicó que, según surge de las actuaciones policiales, existía un sistema de cámaras cuya unidad de almacenamiento presentaría daños, por lo que se investigará si hubo algún intento de eliminar evidencia.
Además, señaló que serán relevantes las imágenes de las cámaras de seguridad públicas y privadas para reconstruir tanto la llegada de la pareja al domicilio como los movimientos posteriores al ataque.
Por último, también pidió que se analice el contenido de los teléfonos celulares involucrados para determinar si existió eliminación de información que pueda resultar de interés para la causa.
