La reconstrucción del parricidio y femicidio de los que estaba acusado Etudie

El 5 de mayo, un doble crimen conmocionó a Chaco, Luciano Alberto Etudie, entonces cabo primero de la Policía del Chaco, fue señalado como el autor del homicidio de su padre y del femicidio de su expareja, Graciela Mabel López. Ese mismo día recibió un disparo en el rostro durante el operativo policial y quedó internado. Casi tres meses después, murió en el Hospital Julio C. Perrando.
La investigación avanzó durante todo ese período, con testimonios, pericias, allanamientos y medidas sobre el entorno del acusado. Sin embargo, su delicado estado de salud condicionó el proceso judicial. Ahora, con su muerte, el caso llega a un nuevo escenario.
EL CASO
La mañana del 5 de mayo comenzó con Etudie en la vivienda de su padre, ubicada en calle Lestani al 600, en Resistencia. De acuerdo con la reconstrucción difundida durante la investigación, el policía habría llegado para retirar un automóvil y habría mantenido una discusión con su padre. El hombre fue asesinado de un disparo.
Luego, Etudie habría tomado el vehículo y se habría dirigido hacia la zona de Tres Bocas, en Puerto Vilelas, donde se encontraba su expareja, Graciela López, de 33 años.
López fue llevada hasta el lugar junto al hijo que tenía en común con Etudie. En medio de una situación de tensión, el menor fue liberado y quedó bajo resguardo policial.

En ese momento intervino el COE y comenzó una negociación con Etudie. Sin embargo, durante el operativo, el hombre disparó contra López y la mató de un tiro en la cabeza. Luego efectuó otro disparo hacia el personal policial.
La respuesta de uno de los agentes hirió a Etudie, quien recibió un disparo en el rostro. Fue trasladado al Hospital Perrando y quedó internado en terapia intensiva.
Desde las primeras horas de la investigación, la fiscal Noel Benítez, a cargo de la Fiscalía N° 11, planteó que existían indicios para pensar que el femicidio había sido planificado.
En ese momento, la funcionaria pidió cautela porque la investigación recién comenzaba y todavía se estaban recolectando pruebas. Entre los elementos secuestrados se encontraban los teléfonos de la víctima y del acusado, el arma utilizada y su cargador.

Uno de los datos más relevantes surgió de la declaración de Juan José López, hermano de Graciela. Según su testimonio, Etudie habría retirado con un destornillador la patente del automóvil antes de subir a Graciela y al hijo de ambos.
Para la querella, ese comportamiento podía ser interpretado como un intento de evitar que el vehículo fuera identificado y constituía un elemento a favor de la hipótesis de premeditación.
Además, el hermano relató que Graciela había enviado a su madre un mensaje de WhatsApp en el que le pedía ayuda y compartía su ubicación en tiempo real, con la indicación de que no la llamara. Sus familiares acudieron al lugar y lograron recuperar al niño antes del desenlace fatal.
LA INVESTIGACIÓN
Mientras el acusado permanecía hospitalizado, la Fiscalía continuó incorporando testimonios y pruebas. En los primeros días se tomaron declaraciones a integrantes del operativo y posteriormente fueron convocados familiares y allegados tanto de Etudie como de Graciela. La investigación también incluyó peritajes sobre comunicaciones y un allanamiento en la vivienda del policía, ubicada en el barrio Mujeres Argentinas.
En ese procedimiento se secuestraron un teléfono celular y una hoja con anotaciones manuscritas, aunque no se encontraron armas ni municiones.
La causa quedó caratulada como "femicidio en concurso real con homicidio calificado por el vínculo agravado" y Etudie contó con un defensor oficial, Cristian Gabriel Festorazzi Verbek. Posteriormente, ya con una mejoría en su estado de salud, se le leyeron formalmente las imputaciones. Según fuentes vinculadas al caso, podía mantener conversaciones breves, aunque decidió no declarar.
