El idioma del arte: el trabajo de las traductoras en la Bienal de Esculturas
Diario TAG habló con quienes posibilitan a cada visitante hablar con los escultores mientras desarrollan su obra.

Cecilia Moreno Liba y Ámbar Gauna Rouvier trabajan como traductoras en la Bienal de Esculturas del Chaco. Con diferentes experiencias en el evento, comentaron cómo se relacionan los artistas con la gente y cómo es la tarea que desarrollan en el día a día. Ambas aportan a garantizar un aspecto esencial del evento en Resistencia, posibilitando que cada visitante pueda tener contacto y comunicarse con los artistas mientras desarrollan su obra.
Con solo 18 años, Ámbar desempeña por primera vez esta labor en la Bienal: "Es bastante trabajo, pero yo la paso muy bien. Me parece un ambiente superlindo y es algo que lo quería hacer hace mucho tiempo", contó sobre la experiencia.

Por su parte, Cecilia participó ya en tres ediciones. La joven habla en español, portugués, inglés y ruso, siendo este último el que más utiliza durante el concurso internacional. "Cada tanto hay escultores que se manejan mejor en ruso que en inglés, por más que no sean rusos. Trabajo mucho con ellos", explicó.
En cuanto al contacto de los escultores internacionales con la gente, señalaron que es variada la intensidad de interacciones. "A algunos especialmente les gusta y a otros no tanto. Por ahí tienen culturas distintas a la nuestra y otros simplemente, por el arduo trabajo que tienen que hacer en la competencia, no quieren interrumpir su concentración artística. A la mayoría le gusta hablar con la gente y se emocionan mucho", sostuvo Ámbar.

A la vez, señalaron que las preguntas más frecuentes de la gente se relacionan con si conocían la Bienal de Resistencia, por qué decidieron venir, si les gusta y en qué otros materiales trabajan. "Los niños hacen muy buenas preguntas. Uno preguntó cómo hacían para calcular el peso para que la piedra no se caiga y no se rompa, y un escultor le contestó que todavía tenía miedo de que se caiga y se rompa", comentó Cecilia entre risas.
Para finalizar, ambas expresaron cómo viven el día a día trabajando en este evento. "Estoy muy contenta, es un poco cansador, sobre todo porque son muchas horas de pie. Fuera de eso, es muy lindo y a muchos nos gusta estar de aquí para allá, hablando, conociendo gente. En lo personal, a mí me encanta", dijo Ámbar; mientras Cecilia agregó: "Son muchas horas de pie, pero con gusto. Yo lo disfruto mucho".
