"Debemos entender que no puede desaparecer": Desireé de Ridder habló sobre el Yaguareté
La escultora que fue invitada al Encuentro de Escultores Invitados en la Bienal se refirió a su obra dedicada al yaguareté "Rugido de Fuego" y pidió más conciencia en el pueblo sobre el animal.

La escultora Desireé de Ridder participa del Encuentro de Escultores Invitados de la Bienal Internacional de Esculturas 2026 con una obra cargada de simbolismo. Rugido de Fuego representa al yaguareté, una especie emblemática del Chaco, cuya conservación se ha convertido en una de las principales causas ambientales de la región.
En diálogo con Diario TAG, la artista explicó que su elección responde a una conexión personal que mantiene desde hace años con el felino. "El yaguareté siempre fue importante para mí. Hice esculturas en cerámica, en distintos formatos y ya había venido a El Impenetrable. Conocí el proyecto Rewilding desde la reintroducción y los pude ver, así que fue maravilloso", relató.

Para De Ridder, la presencia del yaguareté en la Bienal trasciende lo artístico y se convierte en un mensaje de concientización. "Decidí traerlo aquí porque lo considero como el símbolo chaqueño que tiene que estar presente entre las esculturas y, más que nada, para que entendamos que no puede desaparecer", afirmó.
La obra también rescata materiales profundamente ligados al territorio. Está realizada con barro del río Paraná mediante una técnica tradicional utilizada por los adoberos. "Mi obra está hecha de barro del río Paraná y es la misma fórmula que usan los adoberos: paja, bosta de caballo, arcilla y arena", explicó, resaltando el valor de los saberes ancestrales en la construcción de la pieza.

La escultora contó además que llegó a la Bienal por invitación de la Fundación Urunday y del curador del encuentro, y reconoció que el desafío de trabajar en vivo exige un gran esfuerzo. "Me falta muchísimo para terminarla, todavía me queda la parte de arriba, pero debo finalizarla para el 24", comentó mientras continúa dando forma al imponente felino.
Consultada sobre la situación actual del yaguareté en el Chaco y el impacto que generó el caso de Acaí, De Ridder expresó su preocupación por el retroceso que representa la pérdida de ejemplares en libertad. "La verdad que fue muy triste. Yo creo que el esfuerzo que está haciendo la Fundación Rewilding es inmenso. Está dando resultados, hay cachorros. Pero ese caso en cuestión es ir marcha atrás. Lo importante es que sigamos para adelante", sostuvo.

Con Rugido de Fuego, Desireé de Ridder propone que el arte trascienda la contemplación y se convierta en una herramienta para reflexionar sobre el patrimonio natural del Chaco.
Su escultura busca recordar que el yaguareté no solo representa la fuerza de los montes chaqueños, sino también la responsabilidad colectiva de proteger una especie cuya supervivencia simboliza el futuro de todo un ecosistema.

