Néstor Vildoza: "Cada Bienal es una inyección de sangre nueva para el arte"
El escultor catamarqueño participa una vez más de la Bienal Internacional de Escultura del Chaco y destacó el crecimiento del evento, el compromiso de la organización y el valor de dejar una obra que permanezca para siempre en el patrimonio de Resistencia.

Con una trayectoria que lo llevó a participar en varias ediciones de la Bienal Internacional de Escultura del Chaco, el artista catamarqueño Néstor Vildoza volvió a Resistencia para enfrentar un nuevo desafío: transformar el mármol y el acero en una obra que quedará para siempre en el museo a cielo abierto más importante del país.
En diálogo con Diario TAG, el escultor recordó sus primeras visitas a la capital chaqueña y aseguró que cada regreso lo sigue sorprendiendo.
"Es la sexta o séptima vez que vengo. Desde las primeras ediciones siempre encuentro algo nuevo. Lo que hacen la organización y la Fundación Urunday es realmente sobrehumano", expresó.
Vildoza destacó no solo la magnitud del evento, sino también el vínculo que los chaqueños construyeron con el arte a lo largo de los años.
"Me sorprende el apoyo de la gente, el cariño hacia el arte y la preservación que hacen de este patrimonio, que ya no es solo de los chaqueños, sino del mundo."
"LA BIENAL NUNCA PIERDE LA CAPACIDAD DE RENOVARSE"
Consultado sobre cómo observa esta edición en comparación con las anteriores, el escultor afirmó que la Bienal mantiene intacta su capacidad de reinventarse.
"Muchos podrían pensar que con el paso de los años la gente se va a aburrir, pero ocurre todo lo contrario. Cada Bienal es una inyección de sangre nueva porque aparecen nuevos escultores, nuevas ideas y nuevos conceptos del arte."
Además, resaltó que cada obra creada durante la competencia permanece en la ciudad y pasa a formar parte de un patrimonio que puede ser disfrutado por miles de personas.
UN PROCESO CREATIVO PERMANENTE
Respecto de la escultura que presenta este año, Vildoza explicó que el trabajo comienza mucho antes de llegar a la competencia.
"Yo dibujo y diseño permanentemente. Estoy prácticamente todo el día pensando y trabajando en esculturas", contó.
Según explicó, las ideas nacen en cualquier momento, ya sea en su taller o incluso en la mesa de la cocina, para luego convertirse en maquetas realizadas en metal, cartón o distintos materiales hasta encontrar la propuesta definitiva.
En esta edición decidió trabajar con acero inoxidable y apostar por una obra de líneas simples y conceptuales.
"Busqué una propuesta bastante minimalista para respetar la esencia del material. Después, el desafío está en darle sensibilidad a una estructura muy potente mediante pequeños detalles que se incorporan sobre el final."
UN LEGADO PARA LA CIUDAD
Al hablar sobre el destino final de su obra, el escultor reconoció que ese es uno de los aspectos más valiosos de participar en la Bienal.
"Son como legados. Uno trabaja con materiales que permanecen en el tiempo y lo único que espera es que esa obra trascienda, guste y, por qué no, emocione a quienes la contemplen."
Con artistas provenientes de distintos países y miles de visitantes recorriendo el predio cada jornada, la Bienal Internacional de Escultura vuelve a convertir a Resistencia en el gran escenario donde el arte se crea frente a los ojos del público y donde cada nueva obra pasa a formar parte de la identidad cultural de la ciudad.
