El Gobierno extendió la emergencia eléctrica hasta 2027 y mantendrá cambios en el sector
La medida fue oficializada mediante un DNU y permitirá continuar con la reestructuración del sistema eléctrico, la actualización tarifaria y la reducción de subsidios mientras el Ejecutivo considera que persisten problemas estructurales.

El Gobierno nacional prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2027 la emergencia del sector eléctrico, una medida que le permitirá mantener facultades extraordinarias para avanzar con la reorganización del sistema energético. La decisión fue oficializada este lunes mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 585/2026.
Desde el Ejecutivo señalaron que, si bien se implementaron distintas medidas durante los últimos meses, el sistema eléctrico argentino aún presenta deficiencias estructurales que justifican la continuidad del régimen de emergencia.
Entre los principales problemas identificados figuran la falta de inversiones, una red de transporte con capacidad limitada, equipamiento con años de uso y un margen de reserva insuficiente para afrontar los picos de demanda eléctrica.
Además, el decreto advierte que varias estaciones transformadoras operan cerca de su capacidad máxima, una situación que incrementa el riesgo de interrupciones del servicio y evidencia la necesidad de continuar con obras de infraestructura para fortalecer la red.
Con la prórroga, el Gobierno podrá seguir avanzando en la reestructuración del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), actualizar los precios estacionales de la energía y profundizar el esquema de subsidios focalizados, con el objetivo de concentrar la asistencia estatal en los hogares de menores ingresos.
La medida también unifica el plazo de la emergencia eléctrica con la del sector del gas natural, que fue extendida hasta la misma fecha. Según el Ejecutivo, ambas actividades están estrechamente vinculadas debido a que una parte importante de la generación eléctrica depende del gas como combustible.
Con esta decisión, el Gobierno busca sostener el proceso de reorganización del sistema energético, impulsar nuevas inversiones, garantizar el abastecimiento y avanzar hacia un esquema con mayor previsibilidad operativa y financiera para el sector.
