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Jueves 9 de Julio, 2026
 
 
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De Campo Bermejo al Mundial

Noche histórica para Argentina en el mundial con un protagonista chaqueño en primera fila

Tiene 14 años, nació en Campo Bermejo y hoy juega en Armenia. Fue el portador oficial del balón en el triunfo 3-2 ante Egipto, un partido que quedó marcado por la remontada de la Selección y que podría ser uno de los últimos mundiales de Lionel Messi.

Hay imágenes que duran apenas unos segundos, pero quedan para siempre. Una de ellas ocurrió antes del inicio del partido entre Argentina y Egipto por los octavos de final del Mundial 2026, cuando un chico chaqueño caminó hacia el centro del campo con la pelota oficial en sus manos.

Ese niño era Facundo Gómez, nacido en Campo Bermejo, cerca de General San Martín. Con apenas 14 años, fue el encargado de llevar el balón en uno de los encuentros más emocionantes de la Copa del Mundo: la victoria 3-2 de Argentina tras remontar un 2-0 en contra, una noche que ya quedó en la memoria de los hinchas y que, además, podría formar parte de los últimos capítulos mundialistas de Lionel Messi. Pero detrás de esa imagen hay una historia de sacrificios, mudanzas, decisiones difíciles y un padre que cambió su vida para acompañar el sueño de su hijo.

PRIMEROS PASOS EN ZAPALLAR 

Antes de jugar en Neuquén, Buenos Aires o Armenia, Facundo comenzó su historia futbolística en el Club Sportivo Zapallar, donde llegó con apenas cinco años. Uno de los que lo vio dar sus primeros pasos fue Jorge Medina, coordinador de la escuelita de fútbol de la institución. "Lo recibimos como un alumno más de los tantos que llegan a dar sus primeros pasos en el club. Pero ya se destacaba, tenía una visión distinta a los demás por la parte técnica", recordó el formador.

Facundo permaneció cerca de dos años en la institución antes de que la familia se trasladara al sur del país por cuestiones laborales. Sin embargo, cada vez que regresaba a Chaco durante las vacaciones volvía a entrenar con sus antiguos compañeros. "Cuando tenía vacaciones venía y volvía a entrenar en su club de origen, donde hizo sus primeros pasos en el fútbol", contó Medina.

El entrenador reconoce que nadie podía imaginar hasta dónde llegaría aquel niño que participaba en torneos infantiles de la zona. "Son cosas que nos pasan a los formadores. A veces nos toca estar con una futura figura y en ese momento ni cuenta nos damos" . La emoción volvió a aparecer esta semana, cuando vio a uno de sus exalumnos ingresar al estadio mundialista con la pelota oficial. "Cuando lo vimos fue una emoción total. No sabíamos qué hacer ni qué decir", aseguró.

Facundo junto a su profesor Pipí Torres de san martín Chaco

"SOY UN PAPÁ QUE VIVE PARA ÉL" 

Aldo Secundino Gómez recuerda cada etapa del camino de Facundo con una precisión que refleja todo lo que atravesaron juntos, "Somos de General San Martín, específicamente de Campo Bermejo, lote 67", cuenta al comenzar el relato, Facundo empezó a jugar al fútbol cuando tenía apenas cinco años en el Club Deportivo Zapallar, donde fue dirigido por los profesores Jorge Medina y Miguel Torres. Allí permaneció durante dos temporadas hasta que la pandemia interrumpió toda actividad, después llegó un cambio de vida. Por cuestiones laborales, la familia se trasladó a Neuquén, donde el niño retomó el fútbol en la escuelita Los Peques, el talento comenzó a aparecer rápidamente. "A los 9, a los 10 y a los 11 años fue goleador de la escuelita", recuerda su padre.

Luego dio el salto al Club San Patricio del Chañar, donde en su primera temporada en la décima división terminó como goleador de la liga neuquina.

LA PRUEBA QUE CAMBIÓ TODO 

El gran punto de inflexión llegó en 2023, durante el torneo Las Américas, disputado en Buenos Aires, Facundo llamó la atención de captadores de distintos clubes, uno de ellos fue Juan Genín, coordinador de Quilmes, quien gestionó una prueba para el joven delantero. La oportunidad llegó el 5 de febrero de 2024, la madre de Facundo lo llevó hasta Buenos Aires, una semana después, Quilmes decidió incorporarlo. 

Para Aldo, aquella noticia significó una decisión que cambiaría por completo su vida, "Renuncié a mi trabajo para irme a seguir mi vida con él", sin empleo fijo, ambos comenzaron una nueva etapa, "Me instalé en Buenos Aires sin trabajo. Tenía el auto y me puse a hacer aplicaciones como Uber. Vivíamos de eso", recuerda.

DEL ROBO AL FÚTBOL EUROPEO  

Cuando parecía que todo empezaba a acomodarse, otro golpe cambió el rumbo, en diciembre de 2025, Aldo fue víctima de un asalto, entonces apareció una nueva posibilidad, su hermano, radicado en Armenia, le propuso instalarse allí para que Facundo continuara su carrera, la apuesta volvió a ser total. Actualmente el delantero integra las divisiones juveniles del Artashat, un club de la primera división armenia, donde comenzará una nueva pretemporada este mes.

El objetivo es claro, "La idea es que Armenia sea un puente para llegar a Francia. Estamos a tres horas y creemos que puede ser una gran oportunidad."

EL CAMINO HASTA EL BALÓN DEL MUNDIAL 

La posibilidad de vivir una Copa del Mundo también llegó gracias al fútbol, durante 2025, Facundo fue campeón con Quilmes y quedó entre los jugadores seleccionados por Kia, patrocinador oficial del Mundial, para integrar un equipo argentino que disputó un torneo internacional en Los Ángeles. Después de superar distintas etapas de selección, quedó entre los siete chicos argentinos elegidos para ser portadores oficiales del balón en el Mundial, la fortuna también jugó su partido, si Argentina terminaba primera de su grupo y avanzaba de ronda, a Facundo le tocaría ingresar justamente en el encuentro del seleccionado nacional. Y así ocurrió.

"Gracias a Dios nos tocó Argentina. Fue un partido increíble. Nos comíamos las uñas. El estadio estaba repleto. Fue impresionante", recuerda Aldo. La empresa organizadora cubrió todos los gastos del viaje, incluyendo pasajes, alojamiento, indumentaria y visas, "No tengo palabras más que de agradecimiento. Nos trajeron sin que tuviéramos que gastar un peso."

A METROS DE MESSI 

El momento más esperado llegó cuando los chicos ingresaron al campo de juego. Facundo quedó a pocos metros de Lionel Messi, Emiliano Martínez, Rodrigo De Paul y el resto del plantel argentino, sin embargo, hubo un detalle que llamó la atención del padre, "Los veía muy concentrados. Facundo me dijo que los únicos que saludaron fueron De Paul y el Dibu. Los demás estaban completamente metidos en el partido". Horas después llegaría la remontada que terminó convirtiendo ese encuentro en uno de los más recordados del torneo, "Nunca imaginé vivir algo así", Afirmó.

Aldo también fue futbolista y no pudo llegar al profesionalismo, hoy siente que el sueño puede continuar a través de su hijo, "Soy un papá que vive para él. Cuando no juega bien se lo digo y cuando juega bien también. No quiero confundirlo por ser el padre. Hay que decirle la verdad porque eso lo hace crecer", lejos de la euforia, mantiene los pies sobre la tierra, sabe que el camino recién empieza, "Esto recién comienza. En tres años creo que Facundo puede estar jugando en Primera, pero hay que seguir entrenando y trabajando todos los días".

UNA IMAGEN QUE QUEDARÁ PARA SIEMPRE 

Desde un pequeño paraje rural del Chaco hasta el estadio donde Argentina escribió otra página inolvidable de su historia mundialista, ese recorrido resume la historia de Facundo Gómez, la foto sosteniendo la pelota oficial antes del partido recorre el mundo, pero detrás de esa imagen hay mucho más: kilómetros recorridos, trabajos que quedaron atrás, una mudanza de continente, entrenamientos diarios y un padre que decidió apostar todo por el sueño de su hijo y, como si el destino hubiera querido regalarle un recuerdo imposible de olvidar, ese momento llegó en una noche en la que Argentina volvió a hacer historia y en la que un chico chaqueño fue parte, aunque fuera por unos instantes, del escenario más grande que puede ofrecer el fútbol.

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