
La política de ajuste impulsada por el gobierno de Javier Milei ya generó una fuerte reducción en la estructura laboral del Estado nacional. Según datos oficiales analizados por el Centro de Economía Política Argentina , desde diciembre se perdieron cerca de 70 mil puestos de trabajo en la administración pública nacional, marcando una de las caídas más pronunciadas de los últimos años.
De acuerdo al relevamiento elaborado con estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos , en noviembre de 2023 la planta estatal alcanzaba aproximadamente 343 mil empleados, mientras que en mayo de 2024 esa cifra descendió a 273 mil trabajadores, reflejando una reducción cercana al 22 por ciento en apenas seis meses.
Actualmente, del total de trabajadores estatales que permanecen activos, alrededor de 87 mil cumplen funciones en empresas y sociedades del Estado, uno de los sectores donde más impactó el recorte aplicado por la administración libertaria.
Desde CEPA señalaron que esta reducción forma parte de uno de los ejes centrales del programa económico impulsado por Milei, basado en la disminución del tamaño del Estado mediante cierre de organismos, eliminación de programas públicos, reorganización administrativa y menor intervención estatal en distintos sectores productivos.
En contrapartida, desde la Casa Rosada sostienen que el recorte resulta necesario para reducir el gasto público, alcanzar el equilibrio fiscal y ordenar las cuentas nacionales.
Entre las áreas más afectadas aparece Correo Argentino , que encabeza el listado con 5.449 desvinculaciones, en un sector estratégico por su cobertura territorial y participación en servicios logísticos y procesos electorales.
Le sigue Banco de la Nación Argentina , donde se registraron 2.368 despidos, en medio de la intención oficial de avanzar en un eventual proceso de privatización.
En el caso de Aerolíneas Argentinas , el recorte alcanzó 1.993 trabajadores, dentro del plan de reducción de subsidios y búsqueda de capitales privados planteado por el Ejecutivo nacional.
Otros organismos también registraron bajas significativas. La Casa de Moneda de la República Argentina sufrió 715 despidos, mientras que la Agencia de Publicidad del Estado acumuló 638 desvinculaciones.
En sectores productivos y estratégicos también hubo fuertes reducciones: Belgrano Cargas y Logística perdió 594 puestos laborales y Fabricaciones Militares registró 450 despidos.
Desde CEPA advirtieron que la actual gestión impulsa un "desguace del sector público", mientras que gremios y especialistas alertan sobre posibles consecuencias en áreas sensibles, la pérdida de capacidades operativas y el impacto económico en distintas regiones donde las empresas estatales funcionan como grandes generadoras de empleo.
Mientras tanto, el Gobierno nacional sostiene que continuará profundizando el ajuste bajo el argumento de avanzar hacia un modelo de "Estado eficiente", en medio de un debate que sigue creciendo sobre el rol del sector público en la economía argentina.
