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Viernes 26 de Junio, 2026
 
 
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Testimonios

Reutilizar, reparar y recuperar: conceptos, mitos y aportes de la moda circular

En los últimos años han crecido dos tendencias totalmente opuestas relacionadas con el consumo de ropa: la conocida como "fast fashion" o moda rápida y la moda circular. Mientras la primera se concentra en la producción rápida, a gran volumen y bajo costo, la segunda busca recuperar, reparar y reutilizar prendas ya existentes. El debate involucra varias aristas; por un lado, el costo económico de cada prenda y, por otro, el impacto ambiental y ecológico que produce.  

Mientras la moda rápida ofrece a los usuarios acceder a vestirse a bajos costos, estudios sostienen que se basa en materiales sintéticos y en muchos casos, altamente contaminantes. Además, se señala que mantiene una tendencia de consumo de desecho de prendas y reecambio constante.   En contraposición, surgen emprendimientos que ofrecen o reutilizan prendas y materiales en desuso para generar una industria más ecológica, donde varían los costos y formas de acceder.

Siendo la moda circular la más desconocida, por realizarse a menor escala, Diario TAG entrevistó a emprendedoras locales ligadas a esta tendencia para profundizar en qué se trata, sus pros y contras y cómo se aplica en la actualidad. Los testimonios hablan no solo de una forma de vestirse, sino de una forma de vida.

"La moda circular consiste en darle una segunda oportunidad a prendas u objetos que los dueños actuales ya no sienten como suyos. Sobre todo, busca reducir el desperdicio y el impacto ambiental, promueve que las prendas se utilicen durante más tiempo y que los materiales se reciclen hasta el final de su vida útil", fue la definición que brindó Florencia Cocheret Margosa, quien lleva adelante un emprendimiento de moda circular retro vintage.

Prendas ofecrecidas en Del otro Lado Feria.

Se trata de un concepto que se puede implementar desde el consumo o bien desde el diseño. "Lo aplico a la vida cotidiana reduciendo el consumo, reutilizando, reparando, consumiendo de segunda mano, intercambiando con amigos. En la marca intento no comprar materiales por metro, reutilizo muchísimo, recibo donaciones todo el tiempo, reparo, transformo, genero prendas completamente nuevas a partir de materiales que fueron entregados al taller y, cuando tengo que comprar materiales, compro por kilo los remanentes de la industria textil", ejemplificó por su parte María Luz Suárez, quien lleva adelante la marca "Dixi".

 Ambas coincidieron en que estas prácticas fueron creciendo en el tiempo en el ámbito local, ampliándose el número de "ferias americanas" y circuitos de trueque o donación de ropa.

 En cuanto a los mitos que recaen sobre el consumo de prendas de segunda mano o usadas, señalaron que persiste la idea de que no tienen buena calidad o no están en buen estado. "Para mí, uno de los mayores mitos es que es de mala calidad, anticuada, que es más cara e incluso que es sucia porque ya pasó por las manos de alguien más", sostuvo Florencia.

Prendas realizadas a través de la reutilización de otras.

En la misma línea, María Luz dijo: "Está instalado que el valor de las cosas tiene que ver con las marcas y lo nuevo, pero en la actualidad ha disminuido mucho la calidad de los materiales. De hecho, cuando me toca desarmar prendas, se ve la forma en que fueron producidas las cosas; es de mucha más calidad, son más resistentes".

 A la vez, las entrevistadas señalaron que los valores pueden ser mayores que una prenda nueva. "Muchas veces son prendas únicas, o de marcas que ya no existen, con materiales de mejor calidad y que estén en buen estado aumenta su valor", expresó Florencia.

Por su parte, María Luz agregó: "Se tiende a creer que lo que está hecho con el remanente textil o de prendas en desuso o descarte tiene menos valor solo por el origen de los materiales, sin contar la gran mano de obra, y nunca se considera el tiempo de desarmar, la limpieza, enmendar y arreglar; muchas veces lleva mucho tiempo y es difícil que se lo valore".

De igual manera, las emprendedoras reivindicaron el valor más allá de lo económico, sino como aporte al cuidado del ambiente y forma de consumo responsable. En este marco, alentaron a las personas a sumarse, al menos con pequeñas acciones. "Reparar y cuidar las prendas para que duren más tiempo, también transformar la ropa o hacerle modificaciones para que se adapten a nuestra vida, cuerpo y gustos actuales. Poder hacer estas cosas ya es un gran cambio y un giro hacia la moda circular y sustentable. Además del trueque e intercambio", señaló Florencia.

"Todos podemos hacer aportes; creo que lo importante es informarnos, ponerlo en la mesa como un tópico para charlar. Después, reducir el consumo y pensar antes de gastar recursos en cosas que no necesitamos y valorar lo artesanal. Arreglar las cosas y alargar su tiempo de vida útil creo que es lo más sencillo que se puede hacer desde el hogar", concluyó María Luz.

De esta forma, las entrevistadas aportaron una mirada general sobre la tendencia de la moda circular y su presencia en el ámbito local. 

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