Super RIGI: Las claves del régimen que busca atrapar a las "industrias del futuro"

La media sanción obtenida por el "Súper RIGI" en la Cámara de Diputados marca un hito en la estrategia económica del Gobierno, que busca captar mega inversiones en sectores de vanguardia tecnológica.A diferencia del RIGI original, incluido en la Ley Bases, esta nueva herramienta profundiza los beneficios para industrias que hoy son incipientes o inexistentes en el país, como la Inteligencia Artificial y la biotecnología avanzada.
LOS PILARES DEL NUEVO RÉGIMEN
El "Súper RIGI" no es simplemente una extensión del anterior, sino una versión potenciada que se ajusta a las necesidades de capitales globales en sectores de alta complejidad. Estas son las claves que definen su alcance y beneficios:
Umbral de inversión: El ticket de entrada se eleva a un mínimo de USD 1.000 millones por proyecto, diferenciándose claramente de los USD 200 millones requeridos por el RIGI vigente.
Blindaje fiscal: Se establece una alícuota de Impuesto a las Ganancias del 15% (frente al 25% del RIGI actual y el 35% general), junto a una carga reducida del 3,5% sobre dividendos tras los primeros cuatro años.
Estabilidad normativa: El régimen ofrece una garantía de 30 años en materia tributaria, aduanera, cambiaria y de seguridad social, brindando el horizonte de previsibilidad que demandan los proyectos de gran escala.
Flexibilidad cambiaria: El esquema prevé una liberación progresiva de divisas, permitiendo la libre disponibilidad del 100% de los dólares por exportaciones al tercer año .
Incentivos laborales: Se introduce una alícuota única del 10% en contribuciones patronales para las nuevas relaciones laborales, buscando abaratar los costos de contratación calificada.
Comercio exterior: Exención total de derechos de importación y exportación para los bienes e insumos necesarios para los proyectos, eliminando restricciones o cupos.
COMPROMISO CON EL DESARROLLO LOCAL
Para evitar que los proyectos funcionen como enclaves aislados, el régimen incorpora condicionantes que buscan traccionar la economía interna:
Desarrollo de proveedores: Las empresas deberán presentar un plan que asegure que, al menos, el 20% de sus adquisiciones de bienes y servicios provengan de proveedores locales, siempre que estos cumplan con estándares de precio y calidad.
Sustentabilidad ambiental: Cada iniciativa deberá contar con informes técnicos que certifiquen que la inversión no compromete los recursos naturales estratégicos ni la infraestructura de las comunidades donde se instalen.
Fomento a la I+D: Con el objetivo de estimular la innovación, las inversiones en Investigación y Desarrollo serán computadas por el doble de su valor al momento de calcular el monto mínimo exigido para acceder al régimen (con un tope del 20%).
Con este esquema, el Ejecutivo busca transformar a la Argentina en un polo regional para el despliegue de mega data centers, plantas de hidrógeno, fabricación de baterías de litio y otras tecnologías de frontera. El texto cuenta ahora con el respaldo de bloques dialoguistas y se encamina a su discusión definitiva en el Senado, donde se espera un debate igualmente intenso sobre su impacto en la soberanía y los recursos fiscales del Estado.
