Crisis de consumo: la actividad Pyme en Chaco cerró mayo con una caída del 6,2%
El Índice Pyme de Actividad Económica (IPAE) reveló que, pese a un leve repunte mensual, el año acumula una contracción del 7,3%. El sector servicios y la industria fueron los más golpeados, mientras que el campo sostuvo la única excepción positiva en combustibles.

La economía de las pequeñas y medianas empresas chaqueñas atraviesa un escenario de incertidumbre y retracción. Según el relevamiento correspondiente a mayo de 2026, presentado por la Federación Económica del Chaco (FECHACO), la actividad registró una caída interanual del 6,2%, consolidando una tendencia negativa que ya acumula un 7,3% en los primeros cinco meses del año.

UN CONSUMIDOR QUE "SE AJUSTA"
El informe destaca un patrón de consumo marcado por la fragilidad. Los comerciantes coinciden en que la demanda es "discontinua": las ventas se activan exclusivamente en los días de cobro de haberes, jubilaciones y asignaciones, para luego desplomarse durante el resto del mes.
Ante esta situación, el consumidor chaqueño ha modificado radicalmente sus hábitos: prioriza productos esenciales, elige segundas marcas, sustituye artículos y, fundamentalmente, ha volcado el pago de sus compras de almacén y farmacia al financiamiento con tarjetas de crédito, reemplazando el efectivo que escasea.
EL CAMPO, EL ÚNICO SALVAVIDAS
Dentro de un tablero mayoritariamente en rojo, el rubro Despacho de Combustible marcó un contraste notable con una suba interanual del 9,8%. Sin embargo, los analistas de FECHACO advierten que este crecimiento no responde a una reactivación del consumo interno, sino al impulso directo de la cosecha de soja, que generó una demanda masiva de gasoil para maquinaria y transporte, revirtiendo el impacto negativo que habían dejado los años de sequía.

LOS SECTORES MÁS GOLPEADOS
El impacto de la crisis es transversal a toda la estructura productiva:
Servicios Personales y Profesionales: Sufrieron la caída más pronunciada del mes, con un descenso del 14,6% interanual.
Industria Manufacturera: Retrocedió un 11,0%, afectada no solo por la caída de la demanda, sino por una compleja ecuación de costos con insumos dolarizados y presión fiscal.
Alimentos, Bebidas y Farmacias: Ambos sectores reportaron bajas superiores al 7%, golpeados por la competencia informal y la pérdida de poder adquisitivo de las familias.
EXPECTATIVAS VS. REALIDAD
Aunque el 47,4% de las empresas admite que su situación económica es peor que hace un año, existe un matiz de optimismo de cara al futuro: el 53,1% confía en que su situación mejorará en los próximos doce meses.
No obstante, esta esperanza aún no se traduce en inversiones concretas. Con márgenes de rentabilidad ajustados y deudas impositivas que limitan el acceso al crédito, casi el 70% de los empresarios se mantiene al margen de nuevos proyectos, esperando una señal clara de estabilidad que permita transformar la expectativa en crecimiento real.
