Cecilia Strzyzowski: el nombre que ningún chaqueño podrá olvidar
A tres años del femicidio que conmocionó al país, las condenas perpetuas a la familia Sena marcaron un antes y un después en la historia social y política de la provincia.

El femicidio de Cecilia Strzyzowski quedó marcado como uno de los hechos más estremecedores y trascendentes en la historia reciente de la provincia. A tres años del crimen que conmocionó al país entero, el nombre de la joven de 28 años continúa presente en la memoria colectiva de una provincia que salió masivamente a las calles para exigir justicia.

Cecilia fue vista por última vez a comienzos de junio de 2023, más especificamente un 2 de junio, cuando ingresó a la vivienda de sus suegros, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, en Resistencia. Según determinó posteriormente la investigación judicial, la joven había sido engañada con la promesa de un supuesto viaje laboral a Ushuaia que nunca existió.
La causa reveló que Cecilia fue asesinada dentro de la propiedad familiar y que luego sus restos fueron calcinados y dispersados en el río Tragadero. Peritos científicos lograron hallar fragmentos óseos y distintos elementos pertenecientes a la víctima, piezas fundamentales para reconstruir el caso.

El impacto social fue inmediato. Miles de personas se movilizaron durante semanas en Resistencia y otras ciudades del país bajo una consigna que se transformó en símbolo: "Justicia por Cecilia".
Pero el caso no solo dejó al descubierto un femicidio brutal, sino también el entramado de poder político que rodeaba al Clan Sena. Emerenciano Sena y Marcela Acuña eran dirigentes sociales con fuerte influencia en la provincia y mantenían un estrecho vínculo con el entonces gobernador Jorge Capitanich. Incluso, ambos integraban listas oficiales como precandidatos al momento del crimen.

El repudio social y político derivó en la expulsión de los dirigentes de la contienda electoral y generó un quiebre en la política chaqueña.
Tras un extenso proceso judicial y un juicio por jurados realizado a fines de 2025, el 10 de febrero de 2026 la jueza técnica Dolly Fernández dictó prisión perpetua para César Sena como autor material del homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género.

También fueron condenados a perpetua Emerenciano Sena y Marcela Acuña como partícipes primarios del crimen, mientras que Gustavo Obregón y Fabiana González recibieron penas por encubrimiento agravado. Además, absolvió de culpa y cargo a Griselda Reinoso, mientras que Gustavo Melgarejo fue condenado a 2 años y 10 meses de prisión en suspenso.

La sentencia representó el cierre judicial de una causa que mantuvo en suspenso al país durante más de dos años y que transformó para siempre la discusión sobre poder, violencia de género y justicia en el Chaco.
