Creó una startup a los 16 años y hoy detecta incendios antes que la NASA
Franco Rodríguez Viau desarrolló una plataforma basada en inteligencia artificial que ya opera en 21 países y ayuda a combatir incendios forestales en tiempo real.

Lo que comenzó como un trabajo escolar terminó convirtiéndose en una de las startups tecnológicas argentinas con mayor proyección internacional. A sus 22 años, Franco Rodríguez Viau lidera Satellites on Fire, una empresa que utiliza inteligencia artificial para detectar incendios forestales con hasta 35 minutos de anticipación respecto de los sistemas tradicionales utilizados por organismos internacionales.
La historia comenzó en 2020, cuando el entonces estudiante de la Escuela Técnica ORT de Buenos Aires observaba con preocupación los incendios que afectaban a las sierras de Córdoba. Aunque vivía lejos de la zona afectada, el impacto que tuvieron los siniestros sobre familiares y amigos lo impulsó a buscar una solución tecnológica.
Junto a sus compañeros Joaquín Chamo y Ulises López Pacholczak desarrolló un primer prototipo. Sin embargo, tras presentarlo ante especialistas y organismos vinculados al manejo del fuego, descubrieron que la información llegaba con varios días de retraso, lo que la hacía poco útil para actuar en emergencias.
Lejos de abandonar la idea, decidieron comenzar nuevamente desde cero. Hablaron con brigadistas, técnicos y responsables de emergencias para comprender cuáles eran las necesidades reales en el terreno. Así surgió la base de la plataforma que hoy utilizan gobiernos, empresas forestales y organismos públicos de distintos continentes.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA ANTICIPAR INCENDIOS
A diferencia de otras soluciones, Satellites on Fire no desarrolla satélites ni equipamiento propio. Su fortaleza está en integrar información proveniente de múltiples fuentes, como satélites internacionales, cámaras de vigilancia, drones y datos meteorológicos.
A partir de esa información, la plataforma emplea modelos de inteligencia artificial capaces de detectar focos de incendio, identificar columnas de humo y estimar la dirección que podría tomar el avance del fuego.
Según explicó Rodríguez Viau, el sistema procesa información actualizada cada cinco minutos, permitiendo una respuesta mucho más rápida frente a situaciones de riesgo.
Actualmente, la versión pública de la plataforma permite visualizar focos activos en toda Latinoamérica, mientras que organismos y empresas acceden a servicios avanzados con alertas automáticas y herramientas de coordinación para brigadas de emergencia.
EXPANSÍON GLOBAL
En pocos años, la empresa logró expandirse a 21 países y acumula más de 55.000 usuarios en todo el mundo. Además, monitorea unas 41 millones de hectáreas y participó en la coordinación de respuestas frente a más de 600 incendios forestales durante el último año.
El crecimiento también estuvo acompañado por el interés de inversores internacionales. La startup obtuvo inicialmente una financiación de 900.000 dólares con apoyo de organismos y referentes tecnológicos internacionales. Más recientemente cerró una nueva ronda de inversión por 2,7 millones de dólares para potenciar el desarrollo de sus modelos de inteligencia artificial y acelerar su expansión.
Entre sus próximos objetivos figura el desembarco en nuevos mercados, especialmente en Estados Unidos, donde ya mantiene conversaciones para implementar la tecnología en California, una de las regiones más afectadas por incendios forestales en los últimos años.
TECNOLOGÍA CON IMPACTO AMBIENTAL
Para Rodríguez Viau, uno de los mayores desafíos fue abrirse camino siendo muy joven en un ámbito dominado por grandes empresas y organismos públicos. Sin experiencia previa en negocios, tuvo que aprender sobre gestión, finanzas, desarrollo de productos y ventas mientras construía la compañía.
Hoy, seis años después de aquel proyecto escolar, su emprendimiento es considerado uno de los ejemplos más destacados de innovación tecnológica aplicada a la lucha contra el cambio climático.
La visión de futuro de la empresa apunta a incorporar sistemas autónomos que permitan contener incendios en sus primeras etapas mediante drones especializados, con el objetivo de reducir daños ambientales, económicos y humanos.
Lo que comenzó con la preocupación de un adolescente por los incendios en Córdoba terminó convirtiéndose en una herramienta global para proteger bosques, comunidades y ecosistemas alrededor del mundo.
