El hermano de Graciela López declaró que Etudie quitó la patente del auto antes de cometer el crimen
Así lo confirmaron fuentes judiciales a Diario TAG sobre la reciente declaración de Juan José López, hermano de la joven asesinada por Luciano Etudie el pasado 5 de mayo.

En la tarde del jueves, declaró el último de los hermanos de Graciela Mabel López, la joven de 33 años que fue asesinada por su ex pareja, Luciano Etudie, cabo primero de la Policía el martes 5 de mayo en la zona de Tres Bocas, situado en Puerto Vilelas y que hoy se encuentra internado en el Sanatorio Chaco a la espera de un nuevo informe final para poder declarar como imputado por el femicidio de López y el homicidio de su padre.
El relato en cuestión aportó nuevos detalles sobre los movimientos previos del acusado y reforzó la hipótesis de un hecho premeditado.
Según fuentes judiciales, el testigo aseguró haber visto a Etudie en la vivienda familiar durante la mañana del hecho.El mismo habría removido la patente del vehículo con un destornillador antes de subir a Graciela y al hijo de ambos al automóvil, donde posteriormente los mantuvo como rehenes.
Este dato adquiere relevancia porque demostraría la intención de evitar que el automóvil pudiera ser identificado y la hipótesis de un femicidio premeditado. "Siempre sostuvimos que existió planificación y hoy se termina de cerrar ese circuito", señalaron desde el entorno judicial.
Además, en dicha declaración, estas fuentes cuentan que aquella mañana todo parecía desarrollarse con normalidad. El mismo contó que había salido temprano a vender tortas fritas y que, al regresar cerca de las 9, encontró al acusado conversando con su hermana. Luego volvió a salir y, cuando regresó nuevamente alrededor de las 9.30, vio que Graciela se retiraba junto a Etudie y el niño rumbo a la zona de Tres Bocas.
También describió que, antes de irse, Graciela intentó hacerle señas como queriendo decir algo, aunque no llegó a expresarlo verbalmente. Minutos más tarde, Olga López —madre biológica de la mujer— recibió un mensaje de WhatsApp en el que Graciela le pedía ayuda y le enviaba su ubicación en tiempo real, solicitándole además que no la llamara.
Tras recibir el pedido de auxilio, Juan José y su hermano Patricio se dirigieron hasta el lugar señalado por la geolocalización. Allí lograron recuperar al niño, quien luego fue trasladado por Juan José hasta una comisaría antes del desenlace fatal. Posteriormente, el menor quedó bajo el cuidado de su abuela.
La declaración en cuestión se suma a otros testimonios incorporados en la investigación y fortalece la línea que apunta a una preparación previa por parte del acusado antes de concretar el hecho.
