Revelan cómo murió Ángel: sufrió hasta 12 horas de falta de oxígeno
Los estudios forenses descartaron una muerte por lesiones cerebrales y apuntan a una grave infección respiratoria. La causa podría cambiar a abandono de persona seguido de muerte.

La investigación por la muerte de Ángel López, el nene de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, dio un giro clave tras conocerse los resultados de los estudios complementarios de autopsia. Según el nuevo informe forense, el niño murió por una infección respiratoria aguda y no por lesiones cerebrales, como se creía inicialmente.
De acuerdo con el análisis histopatológico incorporado a la causa, Ángel atravesó entre seis y doce horas con falta de oxígeno antes de morir, lo que provocó daños severos en órganos vitales.
El expediente, que en un principio estaba caratulado como homicidio calificado por alevosía y ensañamiento, podría avanzar ahora bajo la figura de abandono de persona seguido de muerte, delito que contempla penas de hasta 15 años de prisión.

Los principales acusados continúan siendo la madre del menor, Mariela Beatriz Altamirano, y su padrastro, Michel Kevin González, quienes permanecen detenidos.
Según trascendió, los estudios detectaron bronquiolitis aguda en ambos pulmones, bronconeumonía en el pulmón izquierdo, laringitis, faringoamigdalitis y un cuadro de hipoxia prolongada. Además, se hallaron hematomas recientes en el cráneo, lesiones renales y daños cerebrales compatibles con falta de oxígeno.
Entre los hallazgos detallados en el informe figuran:
- Bronquiolitis y neumonía.
- Inflamación severa en laringe y amígdalas.
- Edema cerebral y daño neuronal por hipoxia.
- Lesiones renales agudas.
- Hematomas recientes en el cráneo.
- Alteraciones en estómago y páncreas.
El fiscal jefe de Comodoro Rivadavia, Cristian Olazábal, sostuvo que el cambio en la causa de muerte "no modifica la responsabilidad penal" de los imputados. "Hay un niño fallecido y los responsables son los inculpados", afirmó.
La investigación también analiza un presunto contexto de maltrato y negligencia. Durante una audiencia previa, una docente declaró que el pequeño había contado que lo bañaban con agua fría. Además, la llamada al 911 realizada por la madre el día de la muerte alertaba sobre dificultades respiratorias.
Mientras tanto, continúan las pericias sobre los celulares secuestrados y se espera una autopsia psicológica para profundizar sobre el entorno familiar y las circunstancias que rodearon la muerte del niño.
