Médicos forenses se niegan a trabajar fines de semana y encienden alarma judicial
Seis profesionales del Instituto Médico Forense reclaman horas extras y lograron un amparo. Una forense se negó a intervenir en casos urgentes y ahora investigan posibles delitos.

La tensión escaló en el ámbito judicial chaqueño luego de que una médica forense se negara a intervenir durante el fin de semana en dos casos de extrema gravedad, amparándose en una medida judicial que habilita a seis profesionales del Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (IMCIF) a no cumplir tareas en fines de semana y feriados si no perciben pago adicional.
La situación salió a la luz cuando la fiscal Mariana Echarri solicitó la intervención de la profesional para aplicar el protocolo UFEM a una niña de 12 años que cursa un embarazo avanzado, presunto caso de abuso sexual detectado en el Hospital Perrando. En paralelo, también debía realizarse una autopsia por un homicidio.
Según trascendió, la médica pidió que el requerimiento se formalizara por escrito y respondió por la misma vía que, en virtud del amparo vigente, no estaba obligada a trabajar durante el fin de semana. La medida fue otorgada por el juez Julián Benito Flores, a cargo del Juzgado Civil y Comercial N°21.
El contraste quedó expuesto cuando otra profesional, una médica genetista que también estaba de guardia, tomó muestras en ambos casos en menos de media hora.
RECLAMO SALARIAL Y PROFESIÓN LIBERADA
El conflicto tiene como trasfondo un reclamo por el pago de horas extras. De los nueve médicos que integran la planta del IMCIF, seis están alcanzados por el amparo. Perciben, según datos extraoficiales, salarios cercanos a los 4,5 millones de pesos y cuentan con el título liberado, lo que les permite ejercer de manera privada fuera del horario judicial.
INVESTIGACIÓN PENAL EN MARCHA
La reacción dentro del Poder Judicial fue inmediata. La Procuración General presentó un pedido formal para que se investigue la posible comisión de delitos por la negativa de atención en situaciones críticas.
El expediente ingresó inicialmente en la Fiscalía N°6, pero al estar a cargo la propia Mariana Echarri, pasó a la Fiscalía N°10, conducida por Lilian Irala.
Puertas adentro se analiza si la conducta podría encuadrarse en figuras como abandono de persona, incumplimiento de deberes de funcionario público u obstrucción a la justicia, algo que deberá determinar la investigación.
En paralelo, el Superior Tribunal de Justicia del Chaco solicitó informes detallados a la dirección del IMCIF sobre lo ocurrido.
PREOCUPACIÓN INSTITUCIONAL
En Tribunales el malestar es profundo. La inquietud pasa por el precedente que podría sentar esta postura si fuera replicada por fiscales, policías u otros actores del sistema judicial y de seguridad, en un contexto donde la respuesta ante hechos urgentes resulta clave para garantizar justicia y preservar pruebas sensibles.
