A los 82 años, murió Adolfo Aristarain, referente del cine argentino
La Academia de Cine de España confirmó el fallecimiento del director argentino, autor de clásicos como Un lugar en el mundo y Martín (Hache).

El reconocido director argentino Adolfo Aristarain murió a los 82 años, según confirmó la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España este domingo. Considerado una de las figuras más influyentes del cine nacional, dejó una huella profunda con una filmografía de prestigio.
A lo largo de su carrera, Aristarain se consolidó como uno de los grandes realizadores argentinos con películas emblemáticas como Un lugar en el mundo, Martín (Hache), Tiempo de revancha, Últimos días de la víctima y Roma, entre otras.
El cineasta vivió durante años entre Argentina y España, donde fue distinguido con la medalla de oro de la Academia de Cine. En esa oportunidad, reflexionó sobre su oficio: "El cine es un oficio despiadadamente traidor para quien lo ejerce. Aunque uno intente esconder lo que uno es, tarde o temprano el director desnuda su alma sin quererlo en primer plano".
Sus inicios en la industria lo encontraron desempeñando diversos roles: fue meritorio, sonidista, montador y asistente de producción y dirección. Incluso tuvo una breve aparición como actor en Dar la cara, dirigida por José Martínez Suárez. Su formación estuvo marcada por la colaboración con Mario Camus y su estrecho vínculo creativo con la guionista Kathy Saavedra, a quien atribuía el equilibrio emocional de sus relatos.
Entre los actores con los que trabajó y que marcaron su cine se destacan Federico Luppi, José Sacristán, Mercedes Sampietro, Eusebio Poncela, Aitana Sánchez-Gijón, Cecilia Roth, Juan Diego Botto y Susú Pecoraro.
En los últimos 20 años no volvió a filmar, aunque nunca se consideró retirado. En una entrevista con el diario El País en 2024, contó que había intentado desarrollar una película sobre Astor Piazzolla, proyecto que no logró concretar debido a problemas de salud y dificultades de financiamiento. Una operación cardíaca en 2019 y la posterior pandemia retrasaron sus planes.
Con su muerte, el cine argentino pierde a uno de sus narradores más lúcidos, capaz de retratar con profundidad las contradicciones humanas y sociales.
