Basurales que reaparecen en horas: el desafío que afronta Resistencia
Puntos críticos se limpian varias veces por semana y vuelven a llenarse. Una problemática que afecta la ciudad y que forma de la cotidianeidad.

La postal se repite en distintos barrios de Resistencia: cuadrillas limpian un sector por la mañana y, antes de que termine el día, el mismo lugar vuelve a convertirse en un basural a cielo abierto. La formación constante de estos focos ya no es un hecho aislado, sino una problemática estructural que expone una combinación de falta de control, reincidencia y escaso compromiso ciudadano con el cuidado del espacio público.
Desde el Municipio reconocen que existen puntos críticos donde se interviene hasta tres veces por semana. Sin embargo, en cuestión de horas, bolsas de residuos, restos de poda, escombros y desechos domiciliarios vuelven a acumularse en veredas, esquinas y descampados. Incluso comenzaron a detectarse microbasurales en sectores donde antes no existían.
El problema dejó de ser exclusivamente operativo para transformarse en un fenómeno social. En redes y en la vía pública, vecinos registran cómo, minutos después de pasar el camión recolector, particulares y hasta vehículos de carga vuelven a arrojar basura en el mismo sitio.

REINCIDENCIA Y PERFILES DIVERSOS
Los operativos de control muestran que no hay un único perfil de infractor. Se detectaron desde carros de tracción humana y motocicletas con acoplados trasladando residuos de manera ilegal, hasta conductores de camionetas de alta gama arrojando bolsas en avenidas transitadas.
También se registraron casos de comerciantes que, pese a haber sido multados, reincidieron al día siguiente en la misma práctica. En algunas intervenciones, además de la multa, se procedió al secuestro de vehículos por faltas de documentación y se iniciaron actuaciones en el Juzgado Ambiental de Resistencia.

EL VECINO COMO TESTIGO
En medio del hartazgo, comenzaron a viralizarse videos de vecinos que enfrentan a quienes arrojan basura en la vía pública. Uno de los casos más comentados ocurrió sobre la avenida Soberanía Nacional, donde una mujer obligó a un conductor a volver a cargar los residuos que había tirado.
Esa reacción espontánea es, en parte, el origen de un proyecto que se discute en el Concejo Municipal. La iniciativa, impulsada por Alejandro Aradas y Javier Dumrauf, propone que fotos y videos tomados por vecinos puedan ser incorporados como prueba formal ante el Juzgado de Faltas de Resistencia.
La intención no es aplicar sanciones automáticas, sino sumar herramientas probatorias ante una falta que, por reiteración, resulta difícil de controlar únicamente con presencia estatal.

UN PROBLEMA QUE ESCEDE LA LIMPIEZA
La acumulación de residuos genera focos infecciosos, obstrucción de desagües y un deterioro visible del entorno urbano. Pero, además, deja en evidencia una discusión de fondo: la dificultad para sostener hábitos básicos de convivencia.
Mientras el proyecto legislativo avanza y el Municipio refuerza los canales de denuncia para que los vecinos envíen registros, Resistencia enfrenta un desafío que no se resuelve solo con camiones y cuadrillas, sino con un cambio de conducta que hoy aparece como el eslabón más débil en la cadena del cuidado urbano.

