Ausentismo: alumnos de primaria pierden hasta un año de clases acumuladas
Un informe nacional advierte que faltan en promedio un mes por año y que los días reales de clase quedan muy por debajo de lo planificado.

Un relevamiento de Argentinos por la Educación encendió luces de alarma sobre el impacto del ausentismo escolar en el aprendizaje. Según el informe, los alumnos de primaria faltan en promedio un mes por año y, al acumularse esas inasistencias a lo largo de toda la trayectoria, terminan perdiendo el equivalente a un año completo de clases.
Sol Alzú, analista de datos de la organización, explicó que la pérdida no se limita a faltas individuales. A ese ausentismo se suman paros docentes, problemas de infraestructura y condiciones climáticas adversas, factores que reducen aún más los días efectivos de clase por debajo de los 190 que fija la normativa nacional.
"Los chicos están perdiendo aproximadamente un mes de clases al año y eso se va acumulando. Cuando termina la primaria, esa suma equivale prácticamente a un año entero menos de clases", señaló Alzú en declaraciones públicas.
MENOS DÍAS REALES DE AULA
El estudio advierte que, en la práctica, muchos estudiantes quedan por debajo de los 155 días efectivos de clase al año. Esto ocurre en un contexto donde ya se registran dificultades de aprendizaje en lengua y matemática tanto en primaria como en secundaria.
Para el nivel primario, los datos más precisos provienen de la provincia de Buenos Aires, la ciudad de Buenos Aires y Mendoza, donde los registros oficiales diarios permiten calcular que se pierden en promedio 30 días de clase por ciclo lectivo.
En secundaria, en cambio, la medición surge de declaraciones de los propios alumnos en evaluaciones estandarizadas: el 51% admite faltar más de 15 veces al año.
POR QUÉ FALTAN LOS ALUMNOS
Entre los motivos más frecuentes aparece la salud, pero el dato que más preocupa a los especialistas es que 4 de cada 10 estudiantes reconocen faltar "porque no tienen ganas de ir". En escuelas privadas, esa cifra asciende a 5 de cada 10.
Además, informes oficiales señalan que las faltas se concentran los lunes, viernes y cerca de fines de semana largos y vacaciones, lo que evidencia una adaptación del calendario escolar a las rutinas familiares.
