"No es una broma", dijo el jefe de Cibercrimen: ya son 130 las escuelas con amenazas
Desde Cibercrimen confirmaron que ya detectaron cuentas que difundían mensajes de tiroteos. Advierten que se trata de un delito y apuntan a la falta de control en redes sociales.

En medio de la creciente preocupación por amenazas de tiroteos en escuelas, el Departamento de Cibercrimen de la Policía del Chaco confirmó avances en la investigación y reiteró que este tipo de conductas constituye un delito penal.
El jefe del área, comisario inspector Eduardo Escobar, explicó que desde hace varios días trabajan sobre amenazas tanto físicas como digitales. "Aparecen pintadas en los baños y también perfiles falsos en redes sociales que publican imágenes de armas anunciando supuestos tiroteos en fechas específicas", detalló.

En ese marco, indicó que ya fueron identificados al menos cuatro perfiles en Instagram que difundían este tipo de contenidos. Los responsables fueron puestos a disposición de la Justicia y sus padres notificados, en el marco de actuaciones por intimidación pública, delito previsto en el artículo 211 del Código Penal.
"Esto no es una broma, es un delito", remarcó Escobar, al tiempo que advirtió sobre la falta de conciencia en adolescentes que buscan notoriedad en redes sociales. "Muchos lo hacen por ganar popularidad o evitar clases, sin dimensionar las consecuencias", sostuvo.
Además, señaló que existe un fuerte desconocimiento por parte de los padres respecto al uso de plataformas digitales. "Los chicos manejan redes como Discord, Twitch o Telegram con total naturalidad, pero los adultos muchas veces no saben qué son ni cómo funcionan", explicó.

Actualmente, las investigaciones abarcan cerca de 130 establecimientos educativos en toda la provincia, donde se registraron distintos tipos de amenazas. Desde la Policía indicaron que cada denuncia es tomada como real en una primera instancia, hasta descartar riesgos.
Por último, desde Cibercrimen pidieron a la comunidad no viralizar este tipo de contenidos y reforzar el diálogo entre padres e hijos. "Ante cualquier duda, hay que consultar a la comisaría o a nuestras oficinas, no compartir mensajes que generan miedo", concluyó.
