Crimen de Romero: pericias clave, tres detenidos y búsqueda de las armas
La fiscal Ana González de Pacce confirmó que la causa avanza con múltiples allanamientos, pericias forenses y análisis de celulares. La calificación provisoria es homicidio agravado por uso de arma de fuego y alevosía.

La fiscal Ana González de Pacce brindó esta mañana de jueves nuevas precisiones sobre la investigación por el homicidio de Jonathan Romero, ocurrido durante una fiesta en avenida Chaco 3200 con gran concurrencia de personas, y confirmó que ya son tres los detenidos en el marco de la causa.
Los dos primeros imputados, el principal sospechoso y su madre ya declararon. Él se abstuvo de prestar testimonio y manifestó haber recibido amenazas hacia su familia, mientras que ella declaró durante varias horas y aportó detalles sobre lo sucedido esa noche.
En las últimas horas, se sumó un tercer detenido, señalado preliminarmente como la persona que habría facilitado una de las armas utilizadas en el hecho. Según indicaron testigos, se desempeñaría como portero del lugar donde ocurrió la fiesta. Ya cuenta con defensa y se abstuvo de declarar.
La fiscal confirmó que se realizan cuatro allanamientos simultáneos para intentar dar con las armas de fuego. En un procedimiento anterior, realizado en horario inhábil, no se hallaron dentro del domicilio inspeccionado, aunque sí se secuestraron proyectiles en las inmediaciones y varios teléfonos celulares que ahora forman parte de la evidencia.
En ese contexto, explicó que la investigación técnica es central: se solicitó el informe preliminar de autopsia, pericias del gabinete científico, análisis de química legal, planimetría del lugar y estudios del Instituto Médico Forense. Los primeros indicios sugieren que podrían haber intervenido dos armas, algo que deberá confirmarse con los estudios forenses que determinarán cantidad de orificios de entrada y salida, y el calibre de los disparos.
También se practicaron pericias de dermotest a los involucrados, un procedimiento habitual en homicidios con arma de fuego para determinar la presencia de residuos de disparo. Además, uno de los imputados presentaba una lesión de arma blanca que, en principio, sería leve y también está siendo analizada por Medicina Legal.
Respecto a la calificación legal, González de Pacce indicó que preliminarmente la causa está encuadrada como homicidio agravado por el uso de arma de fuego y alevosía en calidad de coautores, aunque aclaró que la fiscalía cuenta con 10 días hábiles para definir si solicita la prisión preventiva y ajustar la calificación en función de las pruebas que se vayan incorporando.
En cuanto al contexto previo, la fiscal señaló que no surgen antecedentes de conflictos graves entre las partes y que algunos testigos relataron incluso saludos cordiales al inicio del evento. "Aparentemente se trató de una situación que se desencadenó en el momento", afirmó, aunque evitó brindar mayores detalles hasta completar la ronda de testimoniales.
Uno de los puntos que complejiza la investigación es el temor de los testigos a declarar, por tratarse de un hecho con armas de fuego y personas imputadas que generan miedo en el entorno. Desde la fiscalía remarcaron que, de ser necesario, se recurrirá a la fuerza pública para garantizar las declaraciones.
Finalmente, confirmó que los teléfonos celulares secuestrados ya están en proceso de peritaje y que, con los nuevos allanamientos, se incorporaron más dispositivos que podrían aportar información relevante sobre lo ocurrido antes, durante y después del crimen.
La causa se encuentra en plena etapa preliminar, con múltiples medidas en curso para reconstruir con precisión la mecánica del hecho y determinar todas las responsabilidades.
