El FMI recortó el crecimiento para Argentina y elevó la previsión de inflación
En la actualización de sus Perspectivas Económicas, el organismo ajustó a la baja el PBI y al alza el IPC por el impacto del conflicto en Medio Oriente.

El Fondo Monetario Internacional revisó sus proyecciones para la economía argentina y empeoró el escenario previsto para este año: redujo medio punto el crecimiento esperado y elevó con fuerza la estimación de inflación.
En la actualización del informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO), el organismo proyectó que el PBI argentino crecerá 3,5% en 2026, por debajo del 4% que había estimado en enero y del 4,5% calculado en octubre pasado. Al mismo tiempo, prevé que la inflación promedio anual alcance el 30,4%, muy por encima del 16,4% que había proyectado seis meses atrás.
Para 2027, en tanto, el FMI mantuvo su expectativa de crecimiento en 4% y estimó que la inflación se desacelerará hasta 15,7%.
Durante la presentación del informe, Petya Koeva Brooks, subdirectora del Departamento de Investigación del Fondo, explicó que el recorte responde a que la actividad estuvo más débil en la segunda mitad del año pasado y al impacto indirecto del conflicto en Medio Oriente sobre los precios internacionales.
"Argentina es exportador de energía, pero el efecto positivo de los términos de intercambio queda compensado por el encarecimiento de los commodities y una inflación más alta que erosiona los ingresos reales", señaló.
EL IMPACTO DEL CONFLICTO LOCAL
El informe pone el foco en cómo la guerra en Medio Oriente alteró el escenario económico mundial, afectando especialmente los precios de la energía y los alimentos, con consecuencias directas sobre la inflación y el crecimiento.
El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, advirtió que el conflicto interrumpió una trayectoria de crecimiento global que mostraba señales de mejora por el impulso tecnológico, cierta moderación en tensiones comerciales y condiciones financieras favorables.
Según detalló, el encarecimiento de las materias primas eleva costos en toda la cadena productiva, presiona la inflación y reduce el poder adquisitivo, lo que podría derivar en políticas monetarias más restrictivas y un clima de mayor aversión al riesgo en los mercados financieros.
ESCENARIOS POSIBLES
Como escenario base, el FMI proyecta un crecimiento global de 3,1% en 2026 y 3,2% en 2027, con una inflación mundial de 4,4% el próximo año y 3,7% el siguiente.
Sin embargo, advirtió que, si se profundizan los daños sobre la infraestructura energética en Medio Oriente, el crecimiento mundial podría caer hasta 2% y la inflación superar el 6%.
En ese contexto, el organismo instó a los países a preservar la estabilidad de precios y financiera, sostener la disciplina fiscal y avanzar con reformas estructurales, incluso contemplando medidas cambiarias transitorias si fuera necesario para evitar desórdenes en los mercados.
