Así impacta el viaje espacial en el cuerpo de los astronautas
Tras volver de la Luna, la tripulación de Artemis II enfrentará cambios físicos.

La misión Artemis II implica importantes desafíos para la salud de sus astronautas. Tras completar un viaje de 10 días alrededor de la Luna, la tripulación deberá atravesar un proceso de recuperación debido a los efectos de la microgravedad y la reentrada a la Tierra.
Según detalló la NASA, los astronautas pueden presentar alteraciones en el equilibrio, el sistema cardiovascular y la masa muscular. Durante la estadía en el espacio, la falta de gravedad provoca pérdida de densidad ósea y atrofia muscular, incluso con rutinas diarias de ejercicio.

Para contrarrestar estos efectos, los tripulantes realizaron entrenamientos específicos con dispositivos de resistencia, con el objetivo de minimizar el deterioro físico. Aun así, se estima que pudieron perder entre un 1% y un 2% de masa muscular en zonas clave como piernas y espalda.
Otro de los cambios visibles es la acumulación de líquidos en la parte superior del cuerpo, lo que genera el conocido efecto de "cara de luna". Además, el sistema inmunológico puede debilitarse, aumentando la vulnerabilidad a infecciones tras el regreso.
El momento de la reentrada también representa un desafío extremo, ya que los astronautas soportan fuerzas de hasta casi cuatro veces la gravedad terrestre. Esto puede generar mareos, fatiga y desorientación.
Una vez en la Tierra, la tripulación será sometida a estrictos controles médicos. El protocolo incluye evaluaciones físicas y psicológicas para monitorear su adaptación, además de estudios más detallados en centros especializados.
