Santilli reactiva la ronda con gobernadores para blindar las reformas
El ministro del Interior se reúne con Alfredo Cornejo en Mendoza. La Casa Rosada busca asegurar votos en el Congreso y recuperar iniciativa política con eje en la gestión.

El ministro del Interior, Diego Santilli, retomó la agenda de reuniones con gobernadores con un objetivo claro: garantizar los votos que el oficialismo necesita en el Congreso para avanzar con el paquete de reformas que impulsa el presidente Javier Milei.
Este viernes, Santilli viajará a Mendoza para reunirse al mediodía con el gobernador Alfredo Cornejo, uno de los aliados más firmes del Gobierno nacional. La visita se da en un contexto político sensible para la Casa Rosada, atravesado por cuestionamientos al jefe de Gabinete Manuel Adorni, y con la necesidad de volver a centrar el discurso en la gestión.
En los últimos días, el ministro ya había mantenido encuentros con Ignacio Torres (Chubut) y Marcelo Orrego (San Juan), mandatarios considerados clave dentro del esquema de apoyos legislativos que sostiene al oficialismo.
Sin mayoría propia en el Congreso, La Libertad Avanza depende de una red de acuerdos con las provincias que, hasta ahora, le permitió sostener una dinámica parlamentaria favorable. Sin embargo, ese esquema comenzó a mostrar signos de tensión.
En las últimas semanas, el vínculo con las provincias se volvió más complejo. La caída de la recaudación y el impacto sobre las transferencias automáticas generaron una presión creciente sobre las cuentas provinciales.
Entre el 19 y el 20 de marzo, el Gobierno giró $47.000 millones en Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a 11 distritos, el monto más alto del año. No obstante, en las provincias relativizaron ese auxilio frente a una caída real de la coparticipación que, según estimaciones del diputado Guillermo Michel, implicó una pérdida cercana a $1 billón en el primer bimestre. En marzo, además, las transferencias automáticas habrían caído un 14% en términos reales.
Ese escenario condiciona las conversaciones políticas. Los gobernadores aliados sostienen al oficialismo en el Congreso, pero a la vez reclaman previsibilidad en los envíos de fondos y avances concretos en obras públicas.
En paralelo, el Gobierno impulsa una reforma electoral que incluye la eliminación de las PASO y la intención de unificar calendarios electorales provinciales, un punto que genera resistencias incluso entre aliados.
En un contexto marcado por cuestionamientos internos y tensiones externas, el Gobierno vuelve a apostar a su principal activo legislativo: la capacidad de tejer acuerdos con las provincias para sostener su agenda de reformas.
