Carlos Orianki, el militante que soñó la universidad en Sáenz Peña fue homenajeado
A 50 años de su desaparición, destacaron su legado en la UNCAus con la inauguración de una placa en su nombre.

En un emotivo acto realizado días atrás en la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAus), la comunidad volvió a poner en valor la figura de Carlos Orianki, militante de las Ligas Agrarias desaparecido durante la última dictadura militar, cuya visión sobre la educación superior en Sáenz Peña dejó una huella que perdura hasta hoy.
Durante la actividad, Manuel "Coco" Orianki evocó la historia de su hermano y recordó que su nombre ya había sido impuesto en 2007 a la sala del Consejo de la entonces Facultad de Agroindustrias.
Sin embargo, con el paso del tiempo y tras diversas refacciones, ese reconocimiento había sido retirado, por lo que el acto reciente significó una restitución simbólica e institucional.
En su testimonio, destacó el compromiso de Carlos con la educación, en una época en la que el acceso universitario era limitado en el interior provincial. "Decía que muchos estudiantes tenían que abandonar sus carreras por responsabilidades familiares, por eso pensaba en carreras intermedias que permitieran una salida laboral", relató.
Esa mirada impulsó la conformación de una comisión "pro-facultad", integrada por estudiantes y acompañada por distintos sectores de la comunidad, que trabajaron para promover la creación de carreras en la ciudad. Lo que entonces parecía una utopía, con los años se concretó: primero con la Facultad de Agroindustrias y luego con la consolidación de la UNCAus.
"Eran ideales que buscaban mejorar la vida de la gente, que los hijos de productores y familias humildes pudieran estudiar", expresó Orianki, al tiempo que recordó el dolor familiar tras su secuestro y desaparición, hace ya 50 años. "Nuestra madre murió preguntando por su hijo", agregó.
