Día Mundial del Síndrome de Down: el desafío de reconocer la vida adulta
Una especialista alertó que tratar como niños a adultos con esta condición afecta su autonomía, autoestima y desarrollo personal.

Cada 21 de marzo se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down, una fecha que invita a reflexionar sobre la inclusión real. Sin embargo, especialistas advierten que aún persiste una barrera silenciosa: la infantilización de las personas con esta condición genética.
En diálogo con Viví Mejor, la psicóloga Agustina Pérez Franco (Mat. 1710), especialista en discapacidad, explicó que este tipo de trato se manifiesta en acciones cotidianas como hablar con tono infantil, subestimar su capacidad de comprensión o limitar su independencia.
"Muchas veces no se hace con mala intención, pero el efecto es negativo: no se reconoce a la persona como autónoma y se restringe su participación en la sociedad", señaló.
Uno de los estereotipos más comunes es considerarlos "angelitos" o "seres de luz", una mirada que, según la profesional, puede resultar perjudicial. "Esa etiqueta niega que tengan deseos, conflictos o sexualidad como cualquier adulto. Se espera que sean siempre dulces, y eso limita su identidad", advirtió.
Las consecuencias de esta mirada pueden ser profundas. Entre ellas, baja autoestima, dependencia, confusión en la construcción de la identidad y frustración ante la imposibilidad de tomar decisiones propias.
En este contexto, la especialista remarcó la importancia de dejar atrás la sobreprotección y avanzar hacia un acompañamiento que promueva la autonomía. "El crecimiento implica aprender, equivocarse y tomar decisiones. Sin esas experiencias, no hay desarrollo real", concluyó.
