Ciudad Limpia crea una biblioteca con libros rescatados del reciclaje
La fundación recupera ejemplares que llegan entre materiales reciclables y busca fomentar nuevamente la lectura entre jóvenes y estudiantes.

La fundación Ciudad Limpia impulsa una nueva iniciativa que une reciclaje, cultura y educación: la creación de una biblioteca con libros rescatados del circuito del reciclado y de materiales descartados por los vecinos.
La propuesta surge a partir de la campaña permanente de recolección de materiales reciclables que la organización lleva adelante para generar recursos que permitan sostener sus distintos proyectos solidarios. En ese marco, voluntarios reciben papel, cartón, vidrio, plásticos, aluminio y otros elementos reutilizables.
Sin embargo, durante la clasificación de esos materiales comenzaron a encontrar con frecuencia libros en buen estado que habían sido descartados junto al papel en desuso. Entre los ejemplares recuperados hay desde novelas y libros de lectura hasta enciclopedias completas, manuales y textos especializados utilizados en la formación de profesionales como abogados, contadores, ingenieros y arquitectos.
"Lo más importante es que muchas personas nos entregan libros para que tengan un nuevo uso en escuelas o bibliotecas, pero también encontramos ejemplares de muy buena calidad entre bolsas de papel descartado", explicó la voluntaria Vilma Romegiali.
El antecedente de las bibliocabinas
No es la primera vez que la organización apuesta a promover la lectura. En años anteriores, la fundación instaló las llamadas "bibliocabinas" en la Plaza 25 de Mayo.
La iniciativa consistía en reutilizar antiguas cabinas telefónicas de la empresa Telecom Argentina, que fueron transformadas en pequeñas bibliotecas públicas con estantes, pintadas e intervenidas por artistas plásticos y cargadas de novelas y clásicos para uso libre de los vecinos. Con el tiempo, sin embargo, estas estructuras fueron vandalizadas y terminaron desapareciendo.
Promover la lectura frente al celular
Desde la fundación también remarcan que el rescate de libros apunta a reforzar el hábito de la lectura frente al uso creciente de los teléfonos celulares.
"Seguiremos insistiendo con el libro como herramienta cultural, formativa y educativa para desalentar el uso excesivo del celular, que hoy provoca serios problemas en la salud de la gente", señaló el voluntario Manuel Flores.
Hallazgos inesperados
Durante la clasificación del material reciclado también aparecieron ejemplares que sorprendieron a los voluntarios. Entre ellos, enciclopedias completas en excelente estado y libros de gran valor simbólico.
"Fue una gran sorpresa cuando encontramos una Biblia de magnífica encuadernación entre papeles viejos y cartones", contó el titular de la fundación, Carlos Alabe.
La sorpresa fue aún mayor cuando un vecino acercó un paquete de libros entre los que también se encontraba un ejemplar del Corán.
A partir de estos hallazgos, la organización decidió avanzar con la creación de una biblioteca de libros rescatados, con el objetivo de que puedan volver a circular y ser utilizados por estudiantes, docentes y lectores en general.
