Sáenz Peña: una familia denuncia que un menor de 15 años ataca su casa a piedrazos
Según relata una de las víctimas, el menor tira piedras contra su casa desde hace ya cuatro años. Rompió cámaras, parabrisas y le generó una herida en la pierna a uno de sus hijos.

Un vecino del barrio Solidario denunció una serie de ataques reiterados contra su vivienda y su lugar de trabajo, presuntamente protagonizados por un menor de 15 años que reside frente a su domicilio.
Sergio Ostapcuk relató en Diario TAG que los episodios de violencia se registran desde hace al menos cuatro años. Según indicó, los conflictos comenzaron con el hermano mayor del adolescente y continuaron luego con el menor actualmente denunciado.
De acuerdo con su testimonio, los ataques consisten principalmente en el arrojo de piedras contra su casa y el sector del garaje donde desarrolla su actividad. En distintas oportunidades, los proyectiles provocaron la rotura de ventanas, daños en cámaras de seguridad y destrozos en vehículos que se encontraban en reparación.
El hecho más reciente ocurrió este domingo, cuando —según denunció— el menor habría lanzado cascotes que impactaron contra el parabrisas de un automóvil perteneciente a un cliente, provocando su destrucción. "El vidrio estalló y las astillas saltaron hacia el conductor", afirmó. Además, señaló que uno de sus hijos resultó con lesiones leves en una pierna producto de la rotura de un cristal mientras se encontraba en el garaje familiar.
Tras el incidente, intervino personal policial que demoró al adolescente. Ostapcuk radicó la correspondiente denuncia y aportó registros fílmicos y fotografías que, asegura, documentan los distintos episodios. No obstante, explicó que en ocasiones anteriores el menor recuperó la libertad al poco tiempo por su condición de inimputable.
El vecino sostuvo que los ataques se producen incluso en horas de la madrugada. "Desde las cinco de la mañana ya estaba arrojando piedras", señaló, y remarcó que la situación le genera pérdidas económicas directas al tener que asumir reparaciones y suspender jornadas laborales.
Sergio vive con su esposa y tres hijos menores y expresó que la familia atraviesa momentos de temor e incertidumbre. "Uno siente impotencia porque no puede hacer nada. Solo pedimos que la Justicia intervenga y que podamos trabajar y vivir tranquilos", manifestó.
La causa quedó en manos de la Justicia, que deberá evaluar las medidas correspondientes en el marco del régimen penal juvenil.
