Polémica en Corrientes: el Arzobispado anuló un casamiento de una pareja trans
La ceremonia se realizó en enero en una parroquia de la capital provincial, pero fue declarada inválida por no cumplir con los requisitos canónicos.

Un casamiento celebrado en una iglesia de la ciudad de Corrientes desató una fuerte controversia dentro de la comunidad católica. Se trata del matrimonio entre Solange Ayala e Isaías Díaz Núñez, una pareja trans (ambos transicionaron al género opuesto) que dio el sí el pasado 28 de enero en la Parroquia Nuestra Señora de Pompeya.
Tras la repercusión pública del hecho, el Arzobispado de Corrientes decidió intervenir y anunció la anulación del vínculo religioso, al considerar que no se cumplieron las condiciones establecidas por el Derecho Canónico.
Según relató Ayala, en un primer momento pensó que casarse por Iglesia "era imposible", pero luego supo que la parroquia tenía una postura abierta hacia la comunidad LGBT. "Nos dijeron que no había nada que objetar porque, biológicamente, éramos un varón y una mujer. Entonces podíamos ser bendecidos", contó .
La mujer también destacó que atravesaron el mismo proceso que cualquier pareja. "Cuando llegué a la iglesia todo me parecía irreal. Era cumplir un sueño que muchas tenemos: casarnos alguna vez por iglesia", expresó.
Además, valoró que se respetaran los nombres que figuran en sus documentos de identidad en la libreta matrimonial. "Podrían habernos pedido usar los nombres del bautismo, pero no lo hicieron. El padre entendió todo desde el principio", señaló.
Sin embargo, días después de la ceremonia, el Arzobispado emitió un comunicado en el que negó haber autorizado el casamiento. El 8 de febrero, el arzobispo José Adolfo Larregain sostuvo que la Iglesia "cuida con especial solicitud la celebración de los sacramentos" y recordó que el matrimonio requiere "condiciones esenciales de validez y licitud".

En el texto, las autoridades eclesiásticas afirmaron que no recibieron la documentación correspondiente y anticiparon posibles medidas disciplinarias.
Por su parte, el párroco Fernando Luis Gómez también difundió un comunicado en el que explicó que la parroquia actuó "siguiendo orientación pastoral y normas eclesiales". Allí sostuvo que el consentimiento debe darse "con rectitud y buena fe, tal como la Iglesia entiende el matrimonio".
"Por respeto a la pareja, no vamos a brindar mayores detalles ni alimentar especulaciones", indicó el sacerdote, y aseguró que se reforzarán los procedimientos internos para evitar situaciones similares.
Finalmente, este martes, Larregain declaró la falta de validez canónica del matrimonio y confirmó que será anulado mediante un decreto. En declaraciones al medio Crux, explicó que el vínculo debe considerarse nulo "ipso facto" por no cumplir con los requisitos exigidos.
Hasta el momento, la parroquia no emitió nuevos comunicados, mientras que el caso continúa generando debate en torno al vínculo entre la Iglesia y la diversidad sexual.
