Buenas ventas en Navidad, pero menor salida de roscas de Reyes en panaderías
Las panaderías de Resistencia destacaron un buen desempeño comercial en Navidad, aunque señalaron una menor demanda de roscas de Reyes, influida por el clima, las vacaciones y la caída del consumo.

Las fiestas de fin de año dejaron un balance positivo para las panaderías, con un buen nivel de ventas de pan dulce, budines y productos especiales. Sin embargo, tras Navidad y Año Nuevo, el consumo comenzó a disminuir, influido por el agotamiento del gasto familiar, el inicio de la temporada de calor y el cierre del período festivo.
Diario TAG dialogó con Ricardo Eiden, integrante del Centro de Industriales Panaderos y responsable de la panadería 9 de Julio, quien explicó que durante diciembre se trabajó con una oferta amplia y variada, que incluyó pan dulce, budines, casitas dulces, arreglos especiales, garapiñadas y turrones, con una respuesta favorable por parte de los clientes.

"Se vendió bien y se trabajó mucho durante las fiestas, pero después el consumo baja. La gente ya gastó, se cansó de comer productos dulces y además el calor influye mucho", señaló.
En ese contexto, el Día de Reyes aparece como una fecha más acotada en comparación con Navidad y Año Nuevo. "Es una continuidad, pero no es el fuerte. La rosca es un producto muy estacional y se vende prácticamente en un solo día", indicó.
Este año, la propuesta se concentró en dos opciones: una rosca tradicional de panadería, con crema pastelera, y otra más elaborada, de pastelería, con masa tipo brioche y relleno de crema de avellanas. La venta, explicó, se mantiene dentro de lo esperado, aunque con menor movimiento.
Eiden remarcó que el factor climático incide de manera directa en el consumo. Durante los días de altas temperaturas, los clientes priorizan la compra de pan común y reducen la adquisición de productos de pastelería, como facturas y masas dulces. En ese sentido, destacó que la venta de pan se mantiene relativamente estable durante todo el año, mientras que los productos dulces son los más afectados por el calor.

En cuanto a los precios, el kilo de pan común se comercializa a 2.500 pesos y se mantiene sin modificaciones desde septiembre. Según explicó, en los últimos meses no se registraron aumentos significativos en las materias primas que justificaran una actualización de precios, y subrayó que el verano es una temporada sensible para el consumo.
Finalmente, señaló que la panadería trabaja habitualmente con encargos, especialmente para productos especiales o fechas puntuales. Además, destacó la demanda sostenida de panes elaborados con masa madre y harinas especiales, que suelen solicitarse con anticipación por parte de los clientes habituales.
