Fracasó la regulación de Uber y Didi: el Concejo no logró los votos necesarios
El presidente del Concejo, Alejandro Aradas, apuntó contra la oposición por retirar su apoyo tras una reunión con radiotaxis y remiseros.

El presidente del Concejo Municipal de Resistencia, Alejandro Aradas, cuestionó públicamente la falta de acompañamiento político al proyecto de regulación de aplicaciones de transporte como Uber y Didi, una iniciativa que llevaba más de un año de trabajo y que finalmente quedó archivada por no reunir los votos necesarios.
En diálogo con Diario TAG, Aradas explicó que el proyecto surgió a partir de pedidos de los propios actores del transporte privado, como remiseros y radiotaxis, con el objetivo de encontrar un equilibrio entre la oferta y la demanda. Para ello, se analizaron distintas normativas vigentes en otras provincias y se tomó como referencia un modelo similar al aplicado en Corrientes, adaptado a la realidad de Resistencia.

"El proyecto avanzó por todo el proceso administrativo: se aprobó en primera lectura, se realizó la audiencia pública y se incorporaron modificaciones consensuadas, especialmente en materia de seguridad, como el carné profesional y el seguro", detalló el titular del Concejo. Sin embargo, recordó que para modificar un código municipal se requieren al menos ocho votos, número que no se alcanzó en la segunda lectura.
Según Aradas, el quiebre se produjo luego de una reunión que mantuvo la oposición con representantes de radiotaxis y remiseros, apenas un día antes de la sesión. "Después de esa reunión cambiaron su posición y plantearon cuestiones que ya estaban fuera de discusión", sostuvo.

Entre los puntos objetados, mencionó la intención de fijar una tarifa mínima o imponer gravámenes a las aplicaciones, algo que, remarcó, el Concejo no puede hacer. "No tenemos facultad para intervenir en la tarifa de estas aplicaciones, ni queríamos hacerlo porque el único perjudicado iba a ser el chofer", explicó, al señalar que cualquier impuesto terminaría impactando directamente en quienes trabajan con Uber o Didi.
Aradas también rechazó el argumento de que las aplicaciones son extranjeras. "Puede ser, pero el que trabaja es chaqueño, es gente que hoy encuentra en estas plataformas una salida laboral en un contexto difícil", afirmó. Además, descartó la posibilidad de exigir una sede física de Uber en la ciudad, al considerar que se trata de un requisito que no existe en ninguna parte del mundo.
Finalmente, el presidente del Concejo confirmó que el proyecto quedó archivado hasta que se presente una nueva iniciativa. "Nosotros teníamos claro que no queríamos perjudicar ni al usuario ni al chofer. Lamentablemente, no hubo consenso político para avanzar", concluyó.
