Entre brindis, pan dulce y vacaciones: cómo es cumplir el 1 de enero
La chaqueña, Alejandra, relata lo bueno y lo malo de cumplir años el primer día del año desde hace casi cuatro décadas.

Mientras gran parte del país celebra la llegada del Año Nuevo, para Alejandra el 1 de enero tiene un significado doble: además de marcar el inicio de un nuevo calendario, también es el día de su cumpleaños. Oriunda de General San Martín, este 1 de enero de 2026 recibió el año cumpliendo 39 años y con una mezcla de recuerdos, sensaciones y reflexiones que se repiten desde que nació.
"No es para nada lindo nacer en esta época", asegura sin rodeos a Diario TAG. Su madre, cuenta Alejandra, siempre le recuerda que ya se sentía descompuesta el 31 de diciembre de 1987, anticipando un nacimiento que terminaría dándose al día siguiente, alrededor del mediodía. "Nací al mediodía, así que sospecho que no fui la primera de ese día", dice entre risas.

Con el paso de los años, su cumpleaños quedó inevitablemente ligado a las anécdotas familiares. "Mis tíos todos los años me recuerdan que les corté el almuerzo de ese año", comenta, todavía divertida por la escena que se repite en cada brindis.
Sin embargo, no todo fue festejo. La ingeniera agronoma reconoce que muchas veces su cumpleaños pasó desapercibido. "Nunca festejo cumpleaños, porque todos están de vacaciones", explica. Y cuando hay torta, tampoco suele ser la tradicional: "La torta siempre es un pan dulce o un budín".
Aun así, encuentra el lado positivo de haber nacido el primer día del año. "Lo bueno es que comenzás el año con nueva edad y encima el año entero", reflexiona. Y agrega otra ventaja imposible de negar: "Siempre hay rica comida".
De cara al 2027, Alejandra ya piensa en una fecha especial: el próximo año cumplirá 40. "El año que viene, que cumplo los 40, tengo pensado recibirlos en otro lado", adelantó. Aunque todavía no sabe dónde, asegura que la idea ya la llena de expectativas.
