
Un hecho tan insólito como indignante se registró este viernes en Resistencia, donde una mujer fue víctima de un robo que dejó al descubierto no solo la inseguridad, sino también el nivel de impunidad con el que actuaron los delincuentes.
La víctima, madre soltera de tres hijos, había aprovechado su día franco para visitar a su familia. Para trasladarse, optó por un servicio de Uber, ya que eran cuatro personas y su moto, su único medio de movilidad, no alcanzaba. Antes de salir, dejó el rodado guardado dentro de su domicilio, con ambas puertas correctamente cerradas con llave.

Sin embargo, al regresar cerca de las 18.40, se encontró con una escena devastadora: la puerta forzada, la casa completamente revuelta y la ausencia de su moto Corven Energy 110 cc, color rojo. Además, los ladrones se llevaron su teléfono celular, fundamental para mantenerse en contacto con sus hijos mientras cumple jornadas laborales de ocho horas, seis días a la semana.
Lejos de limitarse al robo, los autores del hecho permanecieron dentro de la vivienda el tiempo suficiente como para sentarse a la mesa, comer los alimentos que había en la heladera, tomar una gaseosa y protagonizar una situación aún más insólita: se cambiaron las zapatillas. Dejaron un par propio y se llevaron uno perteneciente a la familia.
"Trabajo todos los días para salir adelante y la moto la uso para ir a trabajar, hacer trámites y mandados. Recuperarla sería una gran bendición", expresó la mujer, quien pidió la colaboración de la comunidad ante cualquier dato que permita dar con el rodado.
Según relató, en la misma jornada se registraron al menos cinco robos de motos en el barrio, lo que generó profunda preocupación entre los vecinos, que reclaman mayor presencia policial y medidas urgentes de seguridad.
