Milei y el Congreso: apoyos, desencuentros y un nuevo panorama hacia 2026
Tras el triunfo electoral del pasado 26 de octubre, el panorama dio un giro total para Milei, quien ganó presencia en ambas cámaras.

Al asumir su mandato, Javier Milei daba su primer discurso oficial de espaldas al Congreso, gesto que muchos tomaron como una declaración de guerra al poder legislativo. A pesar de algunos cruces, idas y venidas, el presidente obtuvo varios guiños de apoyo en los primeros momentos; uno clave fue la aprobación de la Ley Bases. Lo destacable fue que el mandatario contaba con la minoría tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores.
En este 2025 el terreno se volvió un poco más áspero para el gobierno nacional, con algunos reveses que generaron amplio malestar. En este marco, el primer mandatario recurrió a vetos y decretos para contrarrestar aquellas normas sancionadas que consideraba que iban en su contra y del tan mentado "equilibrio fiscal". A diferencia del año anterior, les tocó perder algunas batallas, entre ellas el veto a la emergencia pediátrica, al presupuesto universitario y la emergencia en discapacidad.
La alta conflictividad entre el poder legislativo y el ejecutivo se reflejó en la actividad del recinto: con solo 11 leyes sancionadas en el período ordinario —que culminó el pasado 30 de noviembre— fue uno de los menos productivos en los últimos 10 años.
Tras el triunfo electoral del pasado 26 de octubre, el panorama dio un giro total para Milei, quien ganó presencia en ambas cámaras. En este sentido, son optimistas de que, sumando las bancas aliadas, el camino está despejado para avanzar en aquellas reformas que busca imponer en el ámbito laboral y tributario, en principio.
Con el recambio de escaños ya concretado, avanzan en el período de sesiones extraordinarias con este claro objetivo.

PRIMERAS VICTORIAS DEL OFICIALISMO
Contando con el impulso del año anterior, en febrero la gestión de Javier Milei comenzó el 2025 sin que el Congreso le presentara mayores problemas. En las sesiones extraordinarias que tuvieron lugar en febrero se aprobaron varias iniciativas oficialistas: la eliminación de las PASO, Ley "Antimafias", Juicio en ausencia y régimen de reiterancia y unificación de condenas. Además, Diputados dio media sanción a Ficha Limpia.
Para marzo, en la apertura de las sesiones ordinarias, el presidente aceleró y presentó más de 30 proyectos de ley. A su vez, dijo en tono de advertencia: "Si este Congreso eligiera no acompañar de forma mayoritaria al Gobierno Nacional en esta propuesta que les extiendo, sepan que eso no detendrá el proceso de cambio que el pueblo argentino nos encomendó. Lo vamos a hacer solos, lo vamos a hacer a nuestra manera, pero tarde o temprano lo vamos a hacer, librando la batalla que haya que librar en todos los frentes para lograrlo", sostuvo en su discurso.
LA MARCHA DE LOS JUBILADOS
Días después de la inauguración del nuevo año legislativo, tomó presencia en las afueras del Congreso uno de los espacios de resistencia y oposición que se mantendrían hasta la actualidad: la marcha de los jubilados.
Convocados para reclamar por sus bajos ingresos y la falta de actualización, todos los miércoles cientos de personas, mayormente jubilados, se concentraban afuera del recinto. De forma cada vez más agresiva, las manifestaciones fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad.
El 12 de marzo la convocatoria sumó adhesiones de universitarios, personal de salud y también de hinchas y barrabravas de equipos de fútbol. La gran cantidad de gente presente no detuvo el operativo de seguridad y se generaron numerosos enfrentamientos. El ataque al fotógrafo Pablo Grillo, quien recibió el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno en su cabeza disparado por un gendarme, fue una de las trágicas postales de la jornada. Hoy, meses después, el reportero gráfico continúa en recuperación, con secuelas graves que afectaron su habla, escritura y movilidad. Héctor Jesús Guerrero, integrante de Gendarmería identificado como autor del disparo, se encuentra procesado y sin prisión preventiva.

Incluso tras ese lamentable episodio, cada miércoles jubilados mantuvieron sus marchas fuera del Congreso. De la misma forma, no pareció haber capilaridad de esta expresión de malestar puertas adentro del recinto, que continuó aprobando iniciativas promovidas desde el oficialismo.
Solo una semana después, por ejemplo, se ratificaba en la Cámara de Diputados el DNU que habilitó aun nuevo acuerdo con el FMI por un préstamo de US$ 20.000 millones. Se trató de una asistencia financiera clave para garantizar la estabilidad cambiaria de cara a las elecciones, en medio de un contexto de incertidumbre y volatilidad.
FALTA DE ACUERDOS Y TIEMPOS DE ADVERSIDAD
El gobierno nacional comenzó a tropezarse con las primeras piedras en el camino legislativo para mitad de año. En este contexto, se habían concretado ya varias elecciones en las provincias y la imagen de la gestión se encontraba debilitada. Los aliados con los que contaron hasta ese momento comenzaban a ser esquivos a sus propuestas.
El primer choque contra la pared fue en abril: Milei presentó con confianza los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla como nuevos ministros de la Corte Suprema de Justicia y no logró su aprobación. En la actualidad, el Alto Tribunal se mantiene con solo tres miembros. Seguidamente, en Diputados aprobaron la creación de una comisión investigadora del caso $LIBRA, un tema sensible para el presidente, dado que involucra a su hermana Karina Milei.
Para mayo se dio otra discusión de alto voltaje: el proyecto de Ficha Limpia. Contando con media sanción en Diputados, la aprobación de la norma implicaba que la expresidenta Cristina Kirchner no tuviera posibilidad de presentarse como candidata. Finalmente, la normativa no obtuvo el apoyo suficiente en el Senado. Este resultado tensionó aún más la relación del gobierno con los legisladores aliados.
EL QUIEBRE
En junio llegaron los peores golpes del Congreso a la gestión Milei. En primer lugar, se aprobó un aumento del 7,2% en las jubilaciones y un aumento del bono a $110.000, iniciativa que luego fue confirmada en el Senado.
La Cámara Alta además sancionó en julio la prórroga de la moratoria previsional y la Emergencia en Discapacidad. Todas las propuestas fueron luego vetadas por el presidente bajo el fundamento de mantener el "déficit cero".
El derrotero del oficialismo continuó con el rechazo de ambas cámaras de los decretos desreguladores de distintos organismos (Vialidad, Banco Nacional de Datos Genéticos, INTA e INTI, entre otros). Además, se aprobaron las leyes de financiamiento universitario, emergencia pediátrica (focalizada en el Hospital Garrahan) y reparto automático de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a las provincias. Nuevamente, todas fueron vetadas.
A su vez, casi todos los vetos fueron rechazados tanto en Diputados como en Senadores. Quedaron así confirmadas las leyes de Emergencia en Discapacidad, en Pediatría y Financiamiento Universitario.

A pesar del panorama negativo, el Ejecutivo recurrió a otras herramientas para sobreponerse: judicializó las normas argumentando que en los proyectos no se especifican las fuentes de financiamiento. Hasta el día de hoy, ninguna fue instrumentada.
En el caso de los ATN, todavía debe debatirse en la Cámara Baja, donde el oficialismo suma más adhesiones. Lo mismo sucede con la limitación del uso de DNU, que tiene media sanción en Diputados, pero resta tratarse en la Cámara Alta.
En este camino, cabe destacar que no todo fue contrario al gobierno, ya que obtuvo un acompañamiento importante en el veto al aumento de las jubilaciones. Esta propuesta significaba una de las mayores erogaciones en las cuentas.
RECAMBIO LEGISLATIVO
Con las últimas elecciones nacionales del pasado 26 de octubre, el panorama cambió totalmente. Con una victoria contundente, obteniendo el 40% de los votos en el país, La Libertad Avanza se robusteció y ganó mayor confianza de cara al próximo período legislativo.
El oficialismo pasó a tener de 52 a 95 representantes propios en la Cámara de Diputados, logrando ser la primera minoría, desplazando a Unión por la Patria. Sumando aliados del PRO y parte del radicalismo, podría alcanzar 107 bancas, consolidando el tercio necesario de votos para garantizar el sostenimiento de los vetos y DNU presidenciales.

Lo mismo sucedió en el Senado, donde incrementó su número de bancas de 7 a 22. A la par, Unión por la Patria perdió presencia, pasando de 33 a 28 bancas. En la Cámara Alta, de igual manera, el escenario de tercios es un poco menos auspicioso para el oficialismo, que deberá llevar adelante mayores negociaciones para sumar votos de aliados y espacios considerados "del medio".
Con el recambio de bancas, Milei no dudó en comenzar a debatir las reformas que planteó al inicio de su gobierno. Para ello convocó a sesiones extraordinarias con un temario de seis puntos prioritarios: Presupuesto 2026, Reforma laboral, Ley de Inocencia Fiscal, Compromiso nacional para la estabilidad fiscal y monetaria, Reforma del Código Penal y la adecuación de la "Ley de Glaciares".
El primer debate ya comenzó, logrando una victoria a medias para el gobierno nacional. El Presupuesto 2026 fue aprobado en Diputados con 132 votos afirmativos, 97 negativos y 8 abstenciones. La media sanción fue en general, ya que en el tratamiento particular fue rechazado el Capítulo 11, que incluía la derogación de las leyes de Financiamiento Universitario y Emergencia en Discapacidad.
A pesar de los intentos de revertir el dictamen, el Senado debatirá el próximo 26 de diciembre el Presupuesto 2026 sin incluir ninguna modificación respecto del texto votado en diputados.
El segundo punto del itinerario, la Reforma Laboral, tiene fecha de debate para febrero. En este marco, 2026 será un año donde nuevamente se pondrá a prueba el poder de negociación del gobierno nacional, la firmeza que puedan tener los espacios opositores y la incidencia o no que pueda tener el clima social.
